
Seminario
El juego y la clínica
en problemas
en el desarrollo infantil
http://wwww.edupsi.com/desarrollo
desarrollo@edupsi.com
Organizado por : PsicoMundo y Fort-Da
Dictado por
:
Norma Bruner
Clase 3
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A - Introducción
Si bien, desde la constitución del sujeto de deseo, no hay diferencia en los caminos para cualquier niño, les propongo algunas hipótesis de trabajo para pensar juntos: " La experiencia clínica me lleva a recortar el siguiente hecho: la enorme frecuencia de niños con problemas en el desarrollo y/o con discapacidad con dificultades en la significación de la pérdida desde el punto de vista del Complejo de Castración, que presentan simultáneamente dificultades en el juego".
"Algo" en relación con la pérdida en el cuerpo del niño y de la pérdid a del niño mismo respecto al Otro, así como a la pérdida del Otro por parte del niño (como trabajamos a propósito del fort-da) y su inscripción enlazada a la diferenciación sexual se ha visto dificultada o imposibilitada.
El trabajo de duelo no se ha realizado o se ha realizado con dificultad, dando lugar, planteo como hipótesis, a un "duelo patológico" o a la "melancolía", pudiendo dar entrada al autismo y/o la psicosis según cada caso.
El trabajo del duelo y el juego se implican. Si no hay duelo no hay juego (pudiendo dar entrada a la psicosis o el autismo). Si el duelo está realizándose con dificultad, esto se podrá diagnosticar en y a partir de las dificultades del juego".Bruner N, "Duelos en juego "
A su vez:
"La función del analista en la clínica con niños con problemas en el desarrollo, es situar y trabajar el tope al juego, soportando la dificultad o imposibilidad y transformándola en juego posible de ser jugado". Estas son algunas ideas desarrolladas y ejemplificadas en los textos citados. (Sugiero leer allí los casos de Pedro y de Nadia.) Bruner, N "Duelos en juego ". Caps 2 y 6.
Veamos una viñeta clínica que tomaremos como eje de esta clase:
Hace poco tiempo realicé una serie de entrevistas como consultas diagnósticas de un niño de 4años, "Juan", con mielomeningocele. Los padres referían verlo triste, angustiado.
Dicen: ..."llama nuestra atención todo el tiempo..., parece no saber qué le pasa, dice sí y no al mismo tiempo por nada y a diferentes cosas, estamos muy cansados, no sabemos cómo ayudarlo, no sabemos si lo que le pasa es por el nacimiento de su hermana o no" (6 meses).
"Sobre todo se pone muy mal al terminarse algo" (un juego, el jardín, una película, una canción, etc.)
Les dijeron que Juan "parece a veces perder el hilo "(de un relato, juego, etc.) y eso le preocupa a la psicopedagoga del jardín.Durante las entrevistas:
Se recorta un personaje, "La tortuga impaciente" , a la cual lleva de una silla a otra, de una mesa a otra, de un sillón a otro, diciéndole una y otra vez: "Quédate quieta", " no te muevas", "no te caigas".
A la tortuga impaciente, sostenida en sus manos, a veces le toca "Irse al piso", "ya sea por propia decisión, ya sea porque las manos dejaron que así sea... y se cae.
A veces, la tortuga impaciente está triste y sola, dice; otras, muy contenta.
Me pide que yo sea un lobo, abra grande la boca y me la coma, una y otra vez, se trata en el juego de, "TIRARLA AL PISO Y COMERLA", la tortuga desaparece dentro de mi boca y de la mirada, ya que al caerse no la vemos y hay que ir a buscarla.
¿Dónde estas? ¿Dónde te fuiste? ¡volvé, te queremos! Y al volver viene otra vez, el lobo y la hace desaparecer comiéndosela.
En otra oportunidad, Juan con un revolver: "Te voy a matar", "Te voy a matar las piernas" le dice a la tortuga como castigo por haberse portado mal.
Otro juego, "jugamos a matar las piernas de todos los muñecos", "las piernas se murieron", dice.
Por esa época, en una entrevista, dicen los padres que Juan pregunta afirma- a ellos que el no camina por ser un bebé igual que su hermana; le dicen que no, que el no es bebé, que es un nene que "tiene la nana" y por eso no camina.
Juan, de esto, no quiere o no puede aún saber nada, y grita y se enoja con ellos diciéndoles: "Cuando sea grande voy a tener piernas que caminen".
Retomemos nuestra hipótesis inicial: En los niños con discapacidad y/o problemas en el desarrollo:
"Tener o no tener la nana", (como le llaman a su problema) para Juan y sus padres, es cuestión a jugar desde la castración y la significación fálica.
Para ese niño y sus padres, ponerlo en juego, permitirá que ese cuerpo sea significado subjetivamente y no quede como un cuerpo, puro orgánico desenganchado de lo simbólico.B - Juego,Síntoma,FantasiayFantasma.
Apoyándonos en Sigmund Freud y su texto de 1908 -"El creador literario y el fantaseo"-, voy a plantearles a continuación otra hipótesis de trabajo:
Si un niño no obtiene "ganancia de placer" en el juego, la formación de síntomas puede hacer entrada, para ese niño, por estar dificultado o imposibilitado de jugar. Como vimos a propósito de la función del juego y la Constitución del Sujeto, el juego es una maquinaria que opera transformando lo doloroso el sufrimiento, la pulsión de muerte- en placer (alivio de tensión).
El Fort Da tiene a la ausencia de la madre (registrada como dolorosa y desagradable por el niño) como condición necesaria para que la situación angustiosa que provoca sea transformada, gracias a la respuesta construida por el niño (el juego) en situación placentera, transformándolo a él mismo de objeto pasivo a sujeto activo de deseo.
El Deseo del Otro sólo puede ser evidente y presentificarse por la ausencia del objeto y así generar la pregunta por el deseo del Otro:
¿Qué quiere?
¿Dónde está?
¿Adónde se fue?
¿Volverá?,
¿Quién soy o qué cosa soy para su deseo?Es decir, descubrir el deseo del Otro y posteriormente su castración, la razón del deseo del otro , e intentar construir una respuesta en el juego.
Descubrir la castración, el deseo del Otro, causa angustia y el juego es la manera por estructura, y es a la vez estructurante de la posibilidad de responder a la angustia para los niños. El juego es la posibilidad estructurante para un niño de responder a la angustia, "sin riesgos" reales o imaginarios.
Si no hay juego como respuesta a la angustia, las formaciones del síntoma en la infancia o la inhibic ión hacen su entrada y responden en su lugar.Por otro lado, también podemos decir que -como respuesta - en los niños el juego ocupa el lugar que luego tendrá el fantasma fundamental en el adulto.
El juego en la infancia desde mi lectura y experiencia clínica es condición y antecede a la constitución del fantasma sin serlo aún (no confundir con fantasías). El niño diferencia muy bien su mundo de juego de la realidad, a pesar de toda su investidura afectiva y de que tiende a apuntalar sus objetos y situaciones imaginados en cosas palpables y visibles del mundo real.
Sólo ese apuntalamiento es el que diferencia aún su "jugar" del "fantasear".
El adulto, cuando deja de jugar, sólo resigna el apuntalamiento en objetos reales; en vez de jugar, ahora fantasea. Construye castillos en el aire, crea lo que se llama "sueños diurnos ".
En síntesis:
Allí donde la respuesta a la angustia por el Deseo del Otro por parte del niño NO es el juego, entonces, la formación de síntomas y-o inhibición, puede hacer su entrada.
Retomemos el juego de Juan:
Por un lado: "La tortuga impaciente", le da un marco desde donde representar el juego y representarse en él; esto es inconsciente, como lo es el lugar desde donde juega la tortuga para él, o desde donde lo juega para el Otro.
El temor y el fantasma -en los padres- de la presencia de una microcefalia (diagnostico insinuado a los padres por los médicos y nunca confirmado, al poco de nacer Juan) Hace que al escuchar las palabras de la psicopedagoga, se actualicen y los angustie, motivando la consulta.
Juan siempre ha impresionado por su desarrollo cognitivo y del lenguaje muy avanzado para su edad, por eso el posible "Perder el Hilo ", enunciado en la escuela, inesperado, los asusta, y surge en ellos el riesgo de confirmar ese fantasma de la debilidad mental.
Desde el punto de vista de la ubicación del niño en el juego y la estructura del juego, en las entrevistas me llama la atención lo siguiente:
El juego tiene una modalidad por la cual a poco andar se cae, se desarma y no se desarrolla; es como que "NO se tiene en pie", o que "hay que llevar al juego a UPA para sostenerlo". Juan se cuelga de mis intervenciones y las necesita -dependiendo realmente de ellas para jugar- muy fuertemente, sin ellas deja de jugar o "Pierde el juego" o "Pierde el hilo del juego".
Encuentro en esto un tope al juego, a poner en juego.
La situación de juego le permite sin peligro, transferir al muñeco y hacerle lo vivido pasivamente por el.
Separándose de aquello por jugarlo con otro.
C - Juego y Transferencia
Volvemos a la matriz.
Recuerden el punto 8 acerca de las características del juego del Fort Da: Éste es un desplazamiento de su lugar a otro (transferencia). Este tomar al objeto de juego -en su sentido más amplio y estricto- como si fuera otro (equívoco transferencial) hace que el juego sostenga alguna representación posible del sujeto.
La modalidad transferencial central y por excelencia en la infancia es al y en el juego y es en el juego clínico donde el analista tendrá que dar curso y dirección a esa transferencia para la cura. En transferencia, el niño jugará con el analista aquellas situaciones "impresionantes" en el sentido que Freud le da al término; es decir, aquellas marcas dolorosas, angustiantes, desagradables, representantes de representaciones posibles para él como sujeto del lugar de objeto que tuvo en ellas, para el deseo del Otro
Por algún motivo a descifrar no pudo responder (con el juego) en su momento o respondió con dificultad o insuficientemente al hacerlo clínicamente, "Abre accionara " (elaboración simbólica), lo que no pudo o no llego a hacer suficientemente para el .
¿Cómo pensar el juego y la transferencia en las disciplinas específicas que se ocupan de la clínica de niños, por ejemplo: Psicomotricidad, Psicopedagogía, Terapéutica del Lenguaje, Estimulación Temprana? Seguramente, Uds. trabajarán esta temática en los seminarios de las disciplinas correspondientes.
En este punto y a propósito de la transferencia consideramos que:
El psicoanalista se ocupa de lo que hace tope límite al juego en el sentido de la posibilidad de que el juego encuentre lugar y desarrollo. Podríamos decir que el especialista trabaja con el desarrollo del juego hasta que se encuentra con un tope, un límite, y allí comienza y se delinea la tarea interdisciplinaria. En la clínica se tratará de ubicar de qué la juega cada uno en ese juego particular, con ese niño en particular y en la historia de ese tratamiento en particular o, más bien, qué se juega, cuál es el juego que se juega en lo que se juega, a la espera de ser reconocido como tal. (Ver N. Bruner; "Con eso no se juega" texto ya citado )
La transferencia es un fenómeno inconsciente, "el fenómeno inconsciente central y por excelencia para la dirección de la cura", según Freud.
El niño juega sin ser consciente de lo que se juega al jugar, por transferencia, en su juego. Como no se trata de interpretar al niño, en el sentido de hacerle conciente nada, sino de permitirle poner en juego lo que no puede, es imprescindible para un analista poder construir la posibilidad misma de transferencia, más que la interpretación al niño de ella.
D - Juego en ínter disciplina
El concepto de Ínter disciplina será trabajado en la clase de Ejes V y en los seminarios de cada una de las disciplinas. Aquí nos referiremos acotadamente al lugar del juego en un equipo interdisciplinario.
Como ya escribimos en las clases anteriores, el juego es un eje central de la práctica clínica con niños; no es reemplazable o sustituible, no es una técnica entre otras, su función es central tanto para la constitución del sujeto como para el desarrollo y por ende todas y cada una de las disciplinas en un equipo interdisciplinario deberían incluirlo en su práctica y teorizaciones.
Incluir como marco al psicoanálisis no quiere decir ni que el especialista pierda los alcances y límites de su especialidad, ni que el psicoanalista y su presencia no sean necesarios, ya que podríamos preguntarnos: si cada una de las disciplinas incluye la teoría psicoanalítica, ¿para qué haría falta la presencia de un psicoanalista?
(Éste es el efecto actual de algunas propuestas "narcisistas" que -por incluir el psicoanálisis- creen poder ocupar ambos lugares: el del especialista y simultáneamente, el del psicoanalista). Trabajar en el sentido de incluir la dimensión del juego en nuestra clínica, como eje de la constitución y desarrollo del juego, es una tarea común a todos los profesionales que nos ocupamos del tratamiento de niños.
Sólo la presencia y trabajo de un psicoanalista en un equipo interdisciplinario (desde las distintas modalidades posibles de intervención de un analista) hace que se pueda precisar qué hace tope/límite a la construcción del juego del sujeto, ya que ésa es una parte esencial de su objeto de trabajo. A su vez, creemos que la presencia y trabajo del especialista en un equipo interdisciplinario hace posible situar los instrumentos y los procesos que permiten el desarrollo y sostén de la construcción del juego, elementos o materiales sin los cuales la "matriz lúdica" no llegaría a constituirse ni a desarrollarse.
Continuaremos en la próxima clase.
Bibliografía Sugerida
Norma Bruner. Duelos en Juego. Letra Viva. 2008. (segunda edición 2009).Buenos Aires. Caps 2 y 6.
Norma Bruner. "Luto y Melancolía en la Infancia". Revista de Psicoanálisis de Niños. "Fort-Da ". No 5. Junio. 2002.