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Curso 1
A cargo del
Dr. José Adolfo Segura
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INTRODUCCION.-
La antropología y la psiquiatría son dos ciencias de la observación del ser humano y las dos tienen varias dimensiones en común, una de las cuales es la búsqueda del Significado o del Sentido ("the meaning", "le sens") de la conducta humana, asi como también lo es el de observar comportamientos, conductas o "teorías explicativas" culturalmente normadas .
Dada la diversidad de formación de los participantes a este grupo, he creído necesario el de abordar algunos conceptos de base, primordialmente de la antropología, para construir nuestro vocabulario en los cursos a venir. Esto principalmente porque estamos habituados a nuestro vocabulario propio en salud mental, pero estamos menos expuestos a conceptos antropológicos y a su utilización en nuestro campo. Debo aclarar que las citaciones de autores francófonos o anglófonos son traducciones libres de mi parte. Si no alcanzo a dar el significado o traducción exacto, pondré la palabra o texto en su lengua original.
CULTURA.-
La cultura es el concepto príncipe de la Antropología, algo así como el Inconciente lo es para el psicoanálisis, o el concepto de vida o de "ser viviente" lo es para la biología. En alguna parte reside el misterio o la pregunta no aún respondida.
La cultura, ese cúmulo dinámico de conocimientos, de visión del mundo y de acciones transmitidas de generación en generación y que permite al ser humano adaptarse a cientos de contextos y de realidades físicas a través del tiempo ha sido el objeto de estudios, definiciones y de controversias como todo concepto producto de nuestra humanidad. No es nuestro objeto de entrar en dichas discusiones especializadas, sino mas bien, el de darnos algunos criterios operacionales para las necesidades de nuestro objeto, la etnopsiquiatria.
E. Adamson Hoebel (1956) en su artículo The Nature of Culture, escribe:
"Los seres humanos son los únicos entre todas las creaturas del reino animal en su capacidad de crear y de mantener cultura. Cada sociedad posee su propia cultura distintiva, así, los miembros de una sociedad se comportan diferentemente en algunos aspectos significativos respecto a los miembros de cada sociedad". Dichas conductas son categorizadas en conjuntos de reglas o estandares los cuáles "cuando actualizados,[...] producen comportamientos que caen dentro de un rango de variación que los miembros consideran apropiados y aceptables" (Haviland,1981) para dicho grupo humano. Más adelante veremos la importancia de este concepto respecto a los comportamientos y conocimientos transmitidos en lo particular respecto a la salud y la enfermedad, campo de estudio de la Antropología Médica, capítulo de la Antropología al interior del cual se inserta la psiquiatría transcultural o la etnopsiquiatría.
Históricamente hablando, fue E. B. Tylor -fundador de la antropología académica en el mundo anglófono y autor del primer libro de antropología general (1871) (citado por la mayoría de los autores) - quien dio una definición de 'Cultura' utilizada hasta nuestros días y que de hecho servirá para nuestro propósito:
"Culture [...] taken in its wide ethnographic sense is that complex whole which includes knowledge, belief, art, morals, law, custom, and any other capabilities and habits acquired by man as a member of society. The condition of culture among the various societies of mankind, in so far as it is capable of being investigated on general principles, is a subject apt for the study of laws of human thought and action".
Hoebel agrega de que esta suma integrada del total de rasgos de conducta aprendida es manifiestamente compartida por los miembros de una sociedad, en donde el elemento 'conducta aprendida' es de importancia crucial.
La cultura es entonces el resultado de una invención social y puede ser pensada como una herencia social ya que es transmitida por preceptos a cada nueva generación, es decir, lo que corresponde a los conceptos de 'endoculturación' o de 'enculturación' (ver más abajo en el texto).
Es muy importante no confundir vida social con proceso cultural, puesto que estructuras complejas de una organización social se encuentran también en el reino animal (v.gr.:abejas, hormigas, termitas, chimpancés,etc...) y hasta el momento, escribía Hoebel en 1956, se piensa es sustentada por una conducta instintiva.
En cambio el proceso cultural y la capacidad humana de crear cultura es una consecuencia de la complejidad y plasticidad del sistema nervioso central.
En uno de mis cursos de antropología simbólica, mi profesor, Norman Klein, se divertía en exponerme el problema y de hacerme reflexionar acerca de que nosotros - seres humanos - somos los únicos animales con la capacidad de pensar, de observarnos en nuestra acción de pensar y de observarnos, aún, como observadores de nuestra acción de pensar.
Esta anécdota la propongo para presentarles a otros autores que han reflexionado respecto a la cultura, tomando otra dirección. Me refiero, particularmente, a Clifford Geertz ( The Interpretation of Cultures, 1973).
Geertz postula la problemática que enfrenta el observador (etnógrafo) cuando tiene que 'describir' un hecho cultural. ¿Qué es lo que el etnógrafo observa o describe? La "descripción 'espesa'" ( the "thick description" ) o la "descripción 'delgada'" ( the "thin description" )?
Refiriéndose al concepto de cultura que el utiliza, nos dice, que éste es esencialmente semiótico.
"Creyendo, con Max Weber, de que el hombre es un animal suspendido en una 'tela' de significados que el mismo ha tejido, yo, continúa Geertz, tomo la cultura como aquella 'tela', y el análisis de ella entonces, no como una ciencia experimental en busca de leyes sino como una ciencia interpretativa en busca de significados (meanings)".
"De esta manera, lo que define la empresa del etnógrafo en su esfuerzo intelectual, es una aventura elaborada (subrayado por mi)[...] hacia una descripción 'espesa'" . Este término Geertz lo toma prestado a Gilbert Ryle, el que en dos ensayos trata de la cuestión general de lo que "Le Penseur" está haciendo : "Thinking and Reflecting" y "The Thinking of Thoughts" (Collected Papers,cit.por Geertz). Ryle, explica este concepto de la siguiente manera :
«[...] considere dos niños que contraen rápidamente sus párpados de sus ojos derechos. En uno, se trata de una contracción involuntaria; en el otro, una señal de complicidad ("conspiratorial") [dirigida] a un amigo. Los dos movimientos son, como movimientos, idénticos ; desde una observación tipo I-am-a-camera fenomenológica de ellos, no se puede decir cuál es una contracción y cuál es un guiño. Aùn [más], esta diferencia - no fotografiable - entre una contracción y un guiño es vasta, si alguien bastante desafortunado toma el primero por el segundo. El 'guiñador' está comunicando y más específicamente en una manera precisa y especial: (1)deliberadamente, (2)a alguien en particular, (3) para dar un mensaje particular [privado], (4)de acuerdo con un código socialmente establecido, y (5)sin el conocimiento por el resto del grupo.»
Como Ryle anota, el guiñador (no) ha ejecutado dos acciones, contraer sus párpados y guiñar, mientras que el "contractor" ha efectuado solo una : contraer sus párpados. Contraer sus párpados a propósito, cuando existe un código en el cual el hacerlo acontece como una señal de complicidad, eso es guiñar (subrayado por mi). Eso es todo [!], una partícula de conducta, una brizna de cultura, y voilà! - escribe Geertz - un gesto. "
Lo anterior no es sino el comienzo. Citando nuevamente a Ryle -continua: "supongan que hay un tercer niño, el cual para divertir a sus amigos, hace una parodia del guiñador como inexperto o torpe. Este niño, por supuesto, lo hace de la misma manera que el segundo niño que está guiñando y del primero que está sólo contrayendo: contrayendo el párpado de su ojo derecho. Pero este niño no está ni guiñando ni contrayendo de manera invonluntaria, el está 'parodiando' [...] aquí también el está emitiendo un mensaje. Mas ahora, no es la complicidad sino el ridículo que está en la atmósfera. Si los otros piensan que él está guiñando, falla en su proyecto, aunque con resultados algo diferentes a que si piensan que él está contrayendo. Se puede ir más lejos aún: incierto de su habilidad mímica, el 'satírico' podría practicar en su casa frente al espejo, en tal caso el no está 'contrayendo' de manera involuntaria, ni guiñando, ni parodiando, sino 'ensayando'... [algunos] registrarían que el está simplemente contrayendo el párpado de su ojo derecho como todos los primeros. Las complejidades pueden extenderse sin fin, quizás no de una manera práctica, pero sí de una manera lógica.
El guiñador original, por ejemplo, podría hacer un falso guiño (fake wink) para engañar a los extranjeros, quienes podrían imaginar que hay una señal de complicidad donde realmente no la hay. En tal situación nuestras descripciones de lo que el 'parodista' está parodiando y el 'ensayador' ensayando, por supuesto, seguirían en consecuencia.
La cuestión reside entonces en que - entre lo que Ryle llama la descripción delgada (thin description) de lo que el ensayador, parodiador, guiñador, contractor, etc, está haciendo: contrayendo rápidamente su párpado derecho - y la descripción espesa (thick description) de lo que está haciendo: practicando una burla de un amigo que guiña falsamente el ojo para decepcionar a un inocente haciéndolo pensar de que una conspiración se está efectuando- se encuentra el objeto de la etnografía: una jerarquía estratificada de estructuras significantes en términos de los cuales las contracciones,los guiños, los falsos guiños, las parodias, los ensayos de las parodias son producidos, percibidos o interpretados, y, sin los cuales ellos no podrían existir independientemente de lo que cualquiera haga o no haga con sus párpados".La Cultura es pública porque lo es su significado, anuncia Geertz.
En mi práctica clínica, si bien la definición 'académica' y operacional de E.B. Tylor, me ayuda a comprender al Otro como el portador de una matriz o bagage cultural válida y respetable, la posición semiótica adoptada por Geertz por otra parte, me comunica ua nota de humildad y de límite cuando estoy confrontado a la expresión de un síntoma, o de los constituyentes de un modelo explicativo o de una teoría de la enfermedad traida por el paciente.
Es esta lectura y posición la que me permite hacer la etnopsiquiatría tal cual yo la concibo y que me ayuda a descentrarme (o por lo menos intentarlo) del etnocentrismo que me es propio. Etnocentrismo, como su etimología lo dice es el sentimiento y creencia profunda de que la Verdad - respecto al ethos y a la visión del mundo - reside en el interior del grupo dentro del cual he sido 'endoculturado', es decir, en ese grupo humano que me ha transmitido y enseñado los valores y normas de mi grupo de pertenencia como los únicos ciertos, verdaderos, naturales, buenos y bellos. Aún más en mi condición de miembro del género masculino - por ende propenso a un androcentrismo - me permite intentar 'descentrarme' para intentar comprender la visión del mundo y el ethos desde el punto de vista de la mujer.
Valores «Culturales».-
Abordar este tema no es fácil. La utilización de la noción de valor y las contradicciones encontradas entre los pensadores, filósofos y antropólogos nos demuestran la existencia de un problema epistemológico mayor que excede los límites de nuestro Seminario en su etapa actual.
He creido mejor, para nuestros fines de tomar nota, muy resumida, del análisis propuesto por P.Bonte que aparece en el Dictionnaire de l'Ethnologie et de l'Anthropologie ( Bonte & Izard 1991):
" La nocion de valor, como aquella de necesidad, es a menudo empleada por los antropólogos sin ser explicitada. R.Firth (1964) anota asi que «valor» tiene un sentido de sentimiento en B. Malinowski y de E.E.Evans-Pritchard, de concepción en C.Kluckhohn, de referencia implícita en G.C.Homans, de relación de interés en A.R.Radcliffe-Brown, o de etos en G.Bateson y A.L.Kroeber.
Segun M.Weber, los valores son datos objetivos, positivos, que determinan ciertos tipos de comportamientos distintos de aquéllos racionalmente orientados hacia un fin o de los actos afectivos o tradicionales.
En general , en Antropología, la noción de valor adquiere un contenido normativo, distinguiéndose del sentido. Así, el uso del termino valor se limitaría «a las normas de referencia a través de las cuales el sentido es apreciado - implícitamente, si no explícitamente - por los individuos involucrados» (R.Firth,1964).
Problemas mayores supone la distinción entre hechos y valores, formal y semiológicamente asociados como estando fuera de nuestro modo de pensar positivista.
Los temas de comparabilidad, de la expresión de valores y producción de significado, son parte de las reflexiones y cuestionamientos que suscitan, entre otros muchos, el estudio de esta noción.
Por una serie de aproximaciones sucesivas, la noción de valor es introducida por los antropólogos culturales estadounidenses para designar rasgos culturales normativos. Su identificación permite proceder a una «comparación» de las culturas consideradas como totalidades y vistas como otros tantos sistemas particulares de valores.
Para L.Dumont - crítico de los proyectos comparativos - el valor es el principio de la «jerarquía» que lo «pone en juego », en el cuadro de un sistema de valores. Este sistema debe ser interpretado desde un punto de vista «holístico» de las sociedades estudiadas y no desde el punto de vista «individualista» y atomizado de nuestra propia sociedad: la distinción entre sujeto y objeto si bien nos permite ubicar a estas sociedades como objetos de estudio, nos enmascara su especificidad.
[..]
Esta visión del problema del valor nos abre varias interrogantes. Supone un alto grado de 'cierre' de la totalidad de la cultura y privilegia los valores transcendentales últimos.
¿Cómo se puede pasar de uno a otro sistema de valores? Más particularmente, de las sociedades «holísticas» a nuestro individualismo moderno? ¿Es posible analizar los valores desde el único punto de vista formal de las totalidades que los organizan? Dicho de otra manera, ¿podemos realmente distinguir expresión de valores y producción de sentido? Si hablar de valores es hablar de «comportamientos», es decir «concreto», no será necesario para analizarlos utilizar un modelo semiótico, distinguiendo la expresión (valores) y el contenido (comportamiento o prácticas sociales «significantes») permitiendo apreciar cómo la sociedad produce valores y cómo éstos determinan el orden social?
El tema, como lo explico anteriormente supera las posibilidades y objetivo de este Seminario. El análisis propuesto por Bonte podría ser el objeto de un Seminario en sí o de permitir a los miembros antropólogos, filósofos y metafísicos de este seminario de aportarnos "agua al molino" como dicen aquí en Québec, ya que lo propuesto en términos de comparabilidad, de expresión de valores y de producción de significado suscita varias pistas de exploración y de reflexión. Para nuestros fines clínicos me permito proponer la pista que nos da Dumont como aquélla a privilegiar, por lo menos es la que esta más acorde con las realidades clínicas que he enfrentado. Y, recurriendo a una analogía (consciente del peligro que toda analogía encierra, peor aún, en que hago una analogía de una analogía) con el método complementarista propuesto por G.Devereux, mi posición es la de utilizar uno u otro sistema de lectura en reacción a lo que el momento clínico o la realidad clínica me propone, en forma alternada o "complementaria". Pidiendo excusas a los filósofos del grupo, en algunos momentos la clínica es muy pragmática, y muchas veces expresión de valores y producción de sentido estan terriblemente intrincados o bien, se pueden 'leer' uno u otro en forma alternada como elementos esenciales a una misma totalidad.
Pienso que por ahora dejaré aquí esta primera charla y espero que la discusión o intercambio que suscite será una gran riqueza para todos nosotros.(JAS)
Bibliografía
Bonte, P. et Izard, M. (1992). Dictionnaire de l'Ethnologie et de l'Anthropologie. Presses Universitaires de France. Paris
Devereux, Georges (1985). Ethnopsychanalyse Complementariste, Flammarion. Paris
Geertz, Clifford. (1973). The Interpretation of Cultures. Basic Books. New York
Harris, Marvin. (1991). Cultural Anthropology. 3th ed. Haroer Collins Publishers. New York
Haviland, William A. (1981). Cultural Anthropology. 3th ed. Holt, Rinehart and Winston. New York
Hoebel, E. Adamson. (1956). The Nature of Culture, cap. VII in L.H. Shapiro: Man, Culture and Society. Oxford University Press Ed. New York