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Organizado por : PsicoMundo
Dictado por : Javier Escobar
Clase 5
Aspectos psicométricos del Rorschach
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5. El problema de la validez y la fiabilidad
Desde que apareció el Psicodiagnóstico en 1921, el test de Rorschach ha despertado un interés mayor cada día, se ha utilizado con más frecuencia y ha dado lugar a una gran cantidad de investigaciones. Las críticas, justificadas o no, han sido muy numerosas. Muchos han abogado por el abandono de la prueba, mientras que otros la defendían, considerandola como uno de los mejores instrumentos para el estudio de la personalidad.
La mayoría de los detractores del Rorschach han basado sus afirmaciones en los resultados negativos de ciertas investigaciones. Sin embargo, según HOLT (1970) estos autores hacen un uso selectivo de la literatura, ignorando las investigaciones de resultados distintos a la teoría que sostienen; así en dos investigaciones sobre el mismo tema (SAWEE, 1966 y KORMAN, 1968), que arrojaban resultados opuestos, no existía ninguna coincidencia entre las bibliografías utilizadas por ambos autores según refiere el propio HOLT (Op. Cit.).
No obstante, este uso selectivo no puede justificar el hecho de que existan investigaciones con resultados negativos sobre la prueba; estos resultados se de-berían a otras causas, tales como:
1) Fallos metodológicos en la administración de la prueba.
Este error es bastante frecuente, y se produce cuando el sujeto que administra la prueba no respeta íntegramente las consignas propias del sistema que utiliza De esta forma se producen variaciones en algunos de los componentes, como el número de respuestas, el movimiento, la localización, etc, que los resultados difieran por efecto de una variable diferente a la que se estudia, provocando una interpretación equivocada de los resultados.
2) Interpretación errónea de las variables del test, al hacerlo de forma aislada, extrayendolas de la configuración global.
WYATT (1968) resalta que la mayor parte de las investigaciones sobre el Rorschach, se han centrado en rasgos aislados, estudiando segmentos menores del protocolo en relación con comportamientos específicos. Este tipo de in-vestigaciones lleva a resultados engañosos, ya que la mayoría de los autores, (KLOPFER, 1977; EXNER, 1974; LOOSLI-USTERI, 1979; BECK, 1944; etc.), sostienen que cualquier variable del test solo puede ser interpretada en relación con otras variables del mismo tipo, ya que éste se entiende como una configuración, como algo más que la suma de sus componentes.
3) Comparaciones de investigaciones que han utilizado diferentes sistemas.
Muchas veces se comparan resultados de diferen-tes estudios sin tener en cuenta el sistema con el que fueron realizados. Dado que los sistemas que existen son sustancialmente diferentes, un mismo test valorado con dos sistemas distintos daría resultados, a nivel cuantitativo, que discreparían en mayor o menor grado, según los sistemas de que se traten. Esto motiva que en muchas investigaciones las diferencias observadas con respecto a otras se deban únicamente al sistema que se utiliza y no a las características de personalidad que se estudian
4) Interpr etación errónea de los resultados de las investigaciones
En algunas investigaciones, por uno u otro motivo, los autores malinterpretan los resultados obtenidos, con lo que el problema ya no es de discrepancia de datos entre diferentes investigaciones, como de visión o enfoque que el investigador posea.
Una de las investigaciones que destacan por padecer este defecto es la de FELDMAN y CRALEY (1954), en la que se estudiaba la posibilidad de fingir en la prue-ba, y después de que cuatro jueces fuesen capaces de distinguir el 75 % de los protocolos normales y fingidos, ellos llegan a la conclusión de que se puede simular en la prueba. Esta conclusión se apoyaba en que a un grupo, que se le administraba dos veces el test, con instrucción normal y de simulación, mostraba un cambio significa tivo en 14 de las 35 variables estudiadas. En esta conclusión, según EXNER (1974), no se tuvo en cuenta que el método utilizado era el del test-retest y que éste podía ser el responsable de la variación.
5) Errores metodológicos en el diseño de la investigación.
Este tipo de error también es común, y consiste en cometer graves fallos en la metodología. Estos pueden ser de diversa índole: diseños inadecuados, técnicas de muestreo incorrectas, etc. Aunque este problema afecta a las investigaciones sobre el Rorschach, no se puede decir que sea propio o exclusivo de ellas, sino que se de-be a la falta de una correcta formación metodológica del personal investigador.
De este análisis de las causas que existen para que haya tantas investigaciones con resultados negativos se puede deducir que la mayoría de ellas se basan en un desconocimiento de la propia prueba, desconocimiento que va cargando de errores la investigación hasta llegar a invalidar los resultados. Por tanto coincidimos con KLOPFER (1977) en afirmar que uno de los requisitos previos para que el empleo del Rorschach sea eficaz, es que la administración e interpretación sean realizadas por personas expertas. Y consideramos que la investigación sobre la prueba debe de requerir una sólida formación en metodología y también como interprete de Rorschach, par tiendo de la base de que los datos deben ser obtenidos por expertos en la administración del test.
5.1 La fiabilidad
El problema de la fiabilidad ha sido uno de los más controvertidos en el Rorschach. La fiabilidad de la prueba ha sido muy criticada y los que no están de acuerdo con la utilidad del test, generalmente, aducen a la problemática de cómo establecer una evidencia de la consistencia de la prueba
Aunque se han utilizado múltiples técnicas, en muchas investigaciones se parte de supuestos erróneos, como considerar que la consistencia temporal debería ser clara para todas las clasificaciones, es decir, que si el test es fiable, todos los rasgos en él se deberían de mantener firmes a lo largo del tiempo. Esto no es cierto pues a pesar de que la mayoría de los datos estructura-les permanecen constantes a lo largo del tiempo, existen algunas variables que se relacionan de forma específica con fenómenos situacionales. Este tipo de variable, al igual que algunas características de personalidad, sufre constantes modificaciones, y si ignoramos este hecho llegaremos a conclusiones erróneas en la interpretación de los datos de las investigaciones; ya que no se puede pedir que una variable que mide un aspecto dinámico de la personalidad, permanezca estática.
Una vez hechas estas consideraciones, analizaremos los distintos tipos de fiabilidad que se han estudia do en el test.
- Fiabilidad intervaloradores.
Dado que en la prueba que nos ocupa el evaluador debe de manipular e interpretar de algún modo las respuestas del sujeto, a través de su valoración; una cuestión a analizar es la del acuerdo entre distintos evaluadores.
En la revisión d e ZUBIN, ERON y SCRUMER (1965) se pone de manifiesto que la fiabilidad es superior, como sería previsible, cuando se evalúa entre usuarios de un mismo sistema. Las investigaciones demuestran que en-tre estos mismos usuarios la fiabilidad es alta, GOLFIRED, STRICKER y WEINER (1971) citan diversos estudios en que ésta oscilaba entre 0.98 y 0.96.
Por otra parte hay que tener en cuenta que la fiabilidad depende mucho del sistema que se utilice, una mayor exactitud en los criterios de valoración repercutirá' en una mayor fiabilidad. Así EXNER (1974) estudiando la clasificación de la calidad evolutiva, encuentra una fiabilidad de 0.93 con el método de FRIEDMAN y de 0.98 con el Sistema Comprensivo.
- Fiabilidad entre interpretaciones
Algunos autores, como ANASTASI (1968), sugieren que serían más relevantes los índices de acuerdo entre interpretaciones, ya que evitaría el problema de las dife-rencias en las valoraciones. El principal problema de este tipo de enfoque, es que este proceso se ve confundido por factores ajenos al test, como la distinta orientación y vocabulario de los interpretes.
A pesar de esta dificultad, existen datos que parecen demostrar que hay una fiabilidad alta entre interpretes distintos, (BROSIN y OPFENHERIMER, 1940; LOIHAR, 1961; KRUGMAN, 1942; etc.)
- Fiabilidad test-retest
- CONTINÚA EN LA PROXIMA CLASE-