http://wwww.edupsi.com/exner
exner@edupsi.com
Organizado por : PsicoMundo
Dictado por : Javier Escobar
Clase 6
Aspectos psicométricos del Rorschach (segunda parte)
![]()
Transferir clase en archivo .doc de Word para Windows
- Fiabilidad test-retest
Este método ha sido muy criticado como forma de obtener la fiabilidad en el Rorschach HOLZBERG (1960) resume claramente este problema cuando afirma que al aplicar el Rorschach no se dan las tres condiciones que deben de existir para la utilización del test-retest, que son:
a) La estabilidad de lo que se quiere medir. No se puede afirmar que la personalidad permanezca constante.
b) La actitud del sujeto hacia la prueba debe de ser la misma. HOLZBERG (Op. Cit.) sugiere que el retest puede, por sí mismo, crear un encuadre diferente cuando se utiliza esta prueba.
c) Las operaciones mentales deben de ser las mismas en las dos pruebas. En el Rorschach, según KELLEY (1942), las operaciones mentales del segundo test no son iguales a las del primero, debido a la memoria.
EXNER (1978) considera que ninguna de estas afirmaciones posee un argumento convincente, ya que se basan en aseveraciones parcialmente incorrectas, dado que:
1) Aún cuando se altere el encuadre en el que el sujeto pase el test, de una situación a otra, la evidencia señala que, generalmente, el impacto de las variaciones se ve más en los contenidos que en los determinant es.
2) La influencia de la memoria no es determinante en el test, ya que la mayoría de los sujetos seleccionan las respuestas a partir de un numeroso conjunto de objetos percibidos. Así el factor memoria no se basa tanto en el recuerdo de lo que se ha visto, como en lo que se ha dicho y este proceso requiere la existencia de engramas razonablemente firmes.
3) Aunque es cierto que la personalidad se modifica, se puede considerar que existe una parte de ésta que permanece constante a lo largo del tiempo.
EXNER (1978) LLevó a cabo una serie de estudios con vistas a establecer la estabilidad temporal de las diversas variables del Rorschach; trabajó con distintos grupos de sujetos e intervalos test-retest: sujetos normales y 3 y 7 años de intervalo, pacientes no internados y 30 días de intervalo, esquizofrénicos y 10 días de intervalo, y pacientes sujetos a terapias de corta y larga duración examinados a los 3 y 6 meses respectivamente.
Las conclusiones fueron que la mayor parte de las variables examinadas mostrarón una fiabilidad elevada, exceptuando algunas que se suponen relacionadas con estados, más que con rasgos, como el movimiento inanimado y el sombreado. Estas conclusiones coinciden con las investigaciones anteriores como las de FORD (1946), KERR (1936), y HOLZBERG y WEXLLR (1950), entre otros.
- Fiabilidad por el método de las dos mitades
Con este método no se han obtenido resultados positivos. Autores como EXNER (1978) y BOHM (1967) consideran que esto es debido a que este método es inadecuado para comprobar la consistencia interna del Rorschach, pues al dividir el test por la mitad, las partes resultantes no se pueden considerar homogéneas, ya que los estímulos de esta prueba son diferentes en niveles de dificultad y complejidad.
Por tanto no nos podemos pronunciar en ningún sentido, ya que existen investigaciones como las de HERTZ (1934) y FORD (1946) que obtienen fiabilidades altas; frente a las de VERNON (1933) y ORANGE (1953), entre otras, que logran resultados contrarios.
ZUBIN, ERON y SCHUMER (1965) aportan una posible solución que sería el dividir el test por respuestas más que por láminas, aunque esta opinión es fácilmente criticable, teniendo en cuenta que la mayoría de los expertos en Rorschach consideran que el test representa una configuración global, una gestal, que quedaría destruida al dividir las respuestas, y los resultados obtenidos no serían válidos, (KLOPFER, 1942; EXNER, 1974; LOOSLI-USTERI, 1959; BECK, 1950, etc)
- Fiabilidad por medio de las formas paralelas
Este método se considera como poco fiable en si mismo, ya que las formas paralelas, como el Behn-Rorschach, el Howard o el Drey-Fuchs, deberían de ser realmente paralelas, lo cual es muy discutible, dada la escasa investigación que existe al respecto; y esto sin tener en cuenta que estas pruebas deberían de haber probado previamente sus propiedades psicométricas.
5.2 Validez
El problema de la validez está estrechamente 1igado al de la fiabilidad, ya que un instrumento no puede ser válido si no es al mismo tiempo fiable. Dado Que consideramos que las investigaciones existentes parecen señalar que la fiabilidad de este test es alta, pasaremos a analizar el problema de la validez de la prueba.
HERTZ (1960) considera que los enfoques que se han utilizado en las investigaciones sobre el método de RORSCHACH, con objeto de estudiar su validez, se pueden clasificar en cuatro tipos:
1) Experimentación directa, aplicando el. test bajo condiciones modificadas experimentalmente. Los trabajos de este tipo son escasos, únicamente se pueden destacar los realizados con pacientes en estado hipnótico o bajo el efecto del amital sódico, corno los de KELLEY y LEVINE (1940), SARBIN (1939), etc.
2) Comparación de las categorías obtenidas a partir del Rorschach con otros criterios objetivos, mediante técnicas de correlación. Estos estudios han dado índices bajos de correlación, posiblemente debido a que, como ya hemos mencionado anteriormente, no se pueden extraer las variables de su contexto sin romper la configuración global, que es la base del test
3) Comparación de grupos de inteligencia y personalidad variada, pasa destacar las diferencias existentes entre ellos en lo que respecta a las categorías y esquemas del Rorschach Este enfoque ha sido muy utilizado incluso por el propio RORSCHACH, sin embargo, en opinión de RABIN (1978), las conclusiones deducidas de la mera concomitancia de ciertas categorías del Rorschach, con determinados grupos de inteligencia y personalidad variadas, quedan en un plano estrictamente fenomenológico.
4) Estudios de casos y comparación de datos clínicos. Esta orientación a dado muy buenos resultados pero carece de rigor científico y base cuantitativa, además tiene el problema de las diferencias existentes entre los propios marcos de referencia.
Los tres últimos enfoques tienen grandes deficiencias, por lo que se ha tendido a recomendar más el uso del primero de ellos, el experimental. Dentro de éste se han realizado los siguientes tipos de investigaciones:
a) Las de enfoque molar: Son las que realizan la valoración por comparación de imágenes de personalidad global. Se utiliza constantemente en la práctica cotidiana, pues siempre se compara el diagnóstico ofrecido por el Rorschach con el emitido por el psiquiatra o psicólogo. La conclusión que se puede extraer de la gran cantidad de investigaciones que se han realizado siguiendo este enfoque, es que el Rorschach es un instrumento del que se pueden extraer conclusiones que se corresponden con las conductas manifiestas observadas, por tanto de validez demostrada y así lo confirman BENJAMIN y EBAUG (1938), SIEGEL (1948), HERTZ y RUBENSTEIN (1939), KRUGMAN (1942), SCHUMER (1949) y EXNER (1974), entre otros.
b) Las de enfoque molecular: estos estudios tratan de averiguar la validez de las distintas variables del Rorschach, bien por separado, bien formando combinaciones, por comprobación con determinados aspectos del comportamiento del sujeto. Este enfoque, a pesar de aislar las variables de su contexto natural, ha proporcionado datos valiosos para la validación. Aunque algunos estudios no ofrezcan resultados definitivos, otros en cambio han incrementado la valides del método de RORSCHACH, como los de EXNER (1974 y 1978), RUESH y FINESINGER (1960) GUSTAV (1946) y WISHNER (1948), entre otros.
Para que se puedan obtener resultados definitivos de las investigaciones que siguen este modelo, sería preciso definir con precisión los conceptos del Rorschach así como las medidas que se adoptan de contraste para la validación; siguiendo la recomendación que ya hiciera PIOTROWSKI en 1937.
c) Enfoque experimental directo: éste no admite explícita ni implícitamente las hipótesis del Rorschach sino que trata de comprobarlas colocando al sujeto en situaciones experimentales, modificando los factores del propio test y/o estimando los correlatos orgánicos y fisiológicos que se producen en el sujeto. Los tres procedimientos que se han utilizado en este enfoque son:
- Condiciones experimentales especiales. Modificando las condiciones en que se encuentran los propios sujetos en una situación experimental, se pueden apreciar los efectos de la condición o condiciones alteradas sobre las restantes variables de la situación. Hay muchos estudios de este tipo que utilizan una muestra pequeña, con lo cual no se pueden generalizar los resultados como los de SARBIN (1939) y LEVINE (1943), que modifican las condiciones de los sujetos mediante hipnósis; aunque los resultados sean sugerentes haría falta experimentar con un mayor número de individuos.
El resto de les estudios varían desde los que obtienen correlaciones altamente significativas, como el de WILLIAMS (1947), a aquellos en que no se pueden extraer conclusiones claras, como el de KELLY (1960). Por tanto no nos podemos pronunciar en ningún sentido, únicamente considerar que los datos que existen en la actualidad son sugerentes pero escasos.
- Modificación de los factores del test. De les elementos que más se han modificado quizá haya sido el color y el orden de presentación de las láminas, pero estas modificaciones, a pesar de que han dado información sobre los estímulos del test, no han contribuido en mucho a demostrar la validez de la prueba, pues los resultados son muy contradictorios.
Correlatos orgánicos y fisiológicos. Estos trabajos se han centrado en describir objetivamente fenómenos observados en concomitancia con la ejecución de la prueba, sus resultados contribuyen a aclarar los procesos psicofisiológicos subyacentes a la administración del test.
La valoración de les resultados es muy conflictiva, pues el objetivo de estas investigaciones es valorar aspectos internos a través de respuestas externas; el principal problema reside en que hay que interpretar a que corresponde el fenómeno fisiológico observado.
Si nos limitamos al plano puramente descriptivo las investigaciones demuestran que se producen alteraciones de la fijación ocular (BLAKE, 1948), de la respuesta psicogalvánica (FROST, 1948), etc El si estas alteraciones correlacionan con alteraciones de estados afectivos internos, es algo sobre lo que no se ha logrado un mínimo acuerdo.
Como conclusión se puede afirmar que los resultados de los diferentes estudios sobre la validez son contradictorios, esto puede estar motivado, tanto por la complejidad de la técnica, como de su proceso de interpretación, así corno por las dificultades metodológicas que entrañan los diseños utilizados.
El que existan resultados contradictorios es motivo para algunos autores como FERNANDEZ BALLESTEROS (1984), para no pronunciarse ni a favor ni en contra de la validez del instrumento. No obstante, el que hay investigaciones, que por los errores metodológicos cometidos, puedan poner en duda la veracidad de sus resultados no es motivo para dejar de considerar que, tal y como opina RABIN (1978), los datos de que se disponen en la actualidad confirman la validez de varios determinantes e interpretaciones del Rorschach.