
Seminario
La formación del analista
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Organizado
por : PsicoMundo
Coordinado por : Lic. Mario
Pujó
Clase 18
Acerca de una enseñanza posible del psicoanálisis
en la Universidad
Liliana Szapiro
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En esta clase vamos a reflexionar acerca de la posibilidad de la enseñanza del Psicoanálisis en la Universidad y en ese marco puntuaremos algunas cuestiones en relación a una experiencia que se lleva a cabo en la Carrera de Psicología de la Universidad de Buenos Aires denominada Pasantía Clínica.
Freud y la Universidad
En el artículo titulado: "¿Debe enseñarse el psicoanálisis en la Universidad?" ( a ),. Sigmund Freud plantea en relación a la formación del analista que éste " ...la obtiene mediante el estudio de la bibliografía respectiva y, más concretamente, en las sesiones científicas de las asociaciones psicoanalíticas, así como por el contacto personal con los miembros más antiguos y experimentados de las mismas. En cuanto a su experiencia práctica agrega, aparte de adquirirla a través de su propio análisis, podrá lograrla mediante tratamientos efectuados bajo el control y la guía de los psicoanalistas más reconocidos".
Es decir, S. Freud va a centrar la formación de los analistas en su propio análisis, en la supervisión y en la asistencia a las sesiones de las instituciones psicoanalíticas, pero debemos remarcar que. por otra parte, dice: "Dichas asociaciones deben su existencia precisamente a la exclusión de que el psicoanálisis ha sido objeto por la Universidad. Es evidente que seguirán cumpliendo una función útil mientras se mantenga dicha exclusión." Afirmación que no deja de ser paradojal con la propuesta vehemente de Freud de la creación de una Institución sostenida en, y que sostenga a, el discurso del psicoanálisis. De cualquier manera puede ser coherente con esta afirmación la estructura que Freud concibió para su Institución, donde podemos decir rige el discurso universitario. A propósito de esto, debemos remarcar que discurso Universitario y Universidad no son sinónimos. El discurso universitario puede regir en cualquier institución y aún pese a que no sea lo esperable, rige de hecho en muchas Instituciones Psicoanalíticas.
Son sumamente interesantes los argumentos con los que S. Freud fundamenta la importancia de la enseñanza del Psicoanálisis en la Universidad.
En primer lugar, plantea en referencia a la formación de los futuros médicos, la gravitación que debiera tener la consideración de los factores psíquicos "en las manifestaciones vitales, en la enfermedad y en el tratamiento", subrayando que su omisión se hará sentir más tarde como un "flagrante defecto" en la actuación profesional, que "entorpecerá la acción terapéutica" de los médicos.
Remarca que el psicoanálisis es el sistema teórico más apropiado para poder dar cuenta de dichos factores psíquicos y que, por lo tanto, es el psicoanálisis y no la psicología escolástica o experimental el que debe ocupar un lugar en la formación médica, recordando que habiendo sido convocadas dichas escuelas para ocupar las Cátedras de Psicología Médica de la Universidad "no pudieron mantener su plaza" .
Más adelante, en este mismo artículo, Freud recomienda también la enseñanza del psicoanálisis en los claustros universitarios, como preparación para el estudio de la psiquiatría así como, en la medida que "la aplicación del psicoanálisis en modo alguno está limitada al campo de las funciones psíquicas patológicas sino que también concierne a la resolución de problemas artísticos, filosóficos o religiosos, suministrando en tal sentido, múltiples enfoques nuevos y revelaciones de importancia, para la historia de la literatura, la mitología, la historia de las culturas y la filosofía de las religiones", considera importante la transmisión del psicoanálisis a los estudiantes de estas disciplinas.
En síntesis, concluye Freud "... la Universidad sólo puede beneficiarse con la asimilación del psicoanálisis en sus planes de estudio".
Afirma así el creador del psicoanálisis su deseo de que éste no quede excluido de la circulación del saber en la Universidad y seguramente una apuesta a que en los futuros médicos, psiquiatras, filósofos, historiadores, etc., se genere una cierta "transferencia" al psicoanálisis. Es decir, que lo que el denomina "la plaza , el lugar" en los planes de enseñanza universitarios sea ocupado por el psicoanálisis y no por otras teorías que sólo pueden transmitir "un enfoque fragmentario" de los fenómenos psíquicos.
Hoy podemos pensar estas afirmaciones de Freud en el marco de lo que llamamos la política del psicoanálisis en extensión. Es decir el psicoanálisis no debe limitare al ámbito de las escuelas psicoanalíticas, debe ocupar un lugar en la cultura .
De cualquier manera, Freud no deja de exponer en este artículo, las limitaciones de la incidencia que la enseñanza del psicoanálisis en la Universidad tiene en la formación del analista, en tanto que éste debe continuar su formación a partir de su propio análisis y en el marco de las Instituciones Psicoanalíticas haciendo un paralelo con los estudiantes de medicina que queriendo ejercer la cirugía deben seguir formándose en Instituciones especializadas una vez concluida su formación universitaria .
No estamos de acuerdo con este paralelismo ya que no se trata simplemente de una cuestión de "especialización", se trata también de que en el marco de la Universidad la enseñanza del psicoanálisis raramente tiene efectos de conmoción subjetiva y la formación del psicoanalista no está nunca desligada de esta conmoción que en el caso de conducir a un sujeto a iniciar un análisis podrá llevarlo a un cambio de posición subjetiva.
Es decir, la formación de un analista no puede ser realizada sin una implicación del sujeto. Debemos recordar al respecto que el lugar del sujeto no es el mismo en el discurso universitario que en el psicoanalítico. Tampoco es el mismo el lugar del saber.
No se trata simplemente de una cuestión de repetición de los conceptos psicoanalíticos sino de la transmisión de "de la verdad de la cuál dichos conceptos son vehículo" (b), y esto difícilmente puede realizarse dentro de la lógica del discurso universitario.
Enseñanza y transferencia
Hay una cuestión central que no es tenida en cuenta en el artículo de S. Freud antes citado, y es la cuestión de la transferencia, transferencia a la palabra del maestro sin la cual no es posible una enseñanza en psicoanálisis.
Si en la institución por él fundada había efecto de enseñanza era porque había transferencia a su palabra, a su obra.
S. Freud se autorizaba para enseñar en la transferencia que generaba en sus discípulos (si bien hizo lo posible para poder ser designado profesor universitario, no creía en los títulos universitarios sino como pura apariencia que producía efectos transferenciales en el registro imaginario.)
Su enseñanza no estaba de ninguna manera desligada de su deseo en relación a la causa del psicoanálisis y fue este deseo el capaz de generar una transferencia hacia su obra que ya lleva más de un siglo gracias al sostén del deseo de los analistas en el marco de las escuelas de psicoanálisis.
Efectivamente, era el deseo de Freud el que promovía una implicación subjetiva de quienes eran sus "discípulos", posibilitando entonces, la producción de un efecto de transmisión
La transmisión en psicoanálisis entonces, efectivamente, no puede ser pensada sin una implicación deseante del enseñante y sin la transferencia de quienes lo escuchan a su palabra.
Es ese deseo el que es aplacado por el orden de la institución universitaria (la mayoría de las veces por los mecanismos burocráticos que condicionan la enseñanza) con lo cual se pone en cuestión la posibilidad de que la enseñanza pueda tener algún efecto de transmisión.
Por otra parte es difícil que se pueda generar la transferencia a la palabra de un maestro en el marco de una institución donde los sujetos concurren con el objetivo de conseguir al final de la "carrera" un título habilitante. Van en busca de un saber que devenga productivo.
Es interesante en relación a este punto, hacer referencia a una intervención de J.- A. Miller en la Facultad de Psicología de la U.B.A. que ha sido publicada bajo el título de "El concepto de Escuela" (c). Contrapone en este artículo la circulación del saber en la Universidad, a la circulación del saber en las escuelas de la Antigüedad, argumentando que en las escuelas de la Antigüedad se trataba de un conjunto de personas que seguían a un maestro. Es decir la transmisión se basaba en la transferencia a la palabra de un maestro. Maestro que se autorizaba a sí mismo a enseñar en base al interés que podían despertar en la gente sus enunciaciones. Plantea también en ese artículo que J. Lacan renueva el concepto de Escuela de la Antigüedad en la formalización que dio a la institución psicoanalítica que el fundó.
Agrega Miller en relación a las Escuelas : "... Lo que se esperaba al final no era un diploma, más aún, es discutible que hubiese un final, porque lo que se esperaba era vivir mejor, se esperaba una mayor dignidad de la vida humana, un cierto saber vivir. No se esperaba un saber hacer, ni conquistar una competencia o una técnica." Es interesante la referencia que hace Miller más adelante en relación a los sofistas que, dice, fueron resistidos por Sócrates y Platón por pretender dar una enseñanza conducente a una técnica, un saber hacer con la palabra.
Efectivamente, los sofistas son señalados por algunos historiadores como anticipando la idea universitaria de un saber para poder hacer con él un saber que devenga productivo.
A diferencia de los maestros de la Escuelas antiguas, los enseñantes en la Universidad no se autorizan simplemente de la transferencia que generan sino que dependen de obtener un cargo que los autorice a enseñar.
Por otra parte, a diferencia también de quienes seguían a los maestros de la antigüedad, muchas veces los sujetos concurren a la Universidad en busca efectivamente de un saber hacer, e inclusive, de una licencia que los autorice a ejercer ese saber hacer que han aprendido.
Para que pueda haber transmisión, tiene que haber una implicación subjetiva de los sujetos que escuchan que, posibilite la instalación de la transferencia en relación a la palabra de un maestro. En la medida en que muchas veces los alumnos van a la Universidad para conseguir simplemente un "título" habilitante, desde el vamos está interceptada la posibilidad de que pueda haber una implicación subjetiva, un desarrollo del deseo de saber, ya que lo central es cumplir con la demanda del Otro (el enseñante), para poder lograr rápidamente el objetivo de recibirse.
Si bien puede ser que haya en cierto sentido, en ciertos sujetos, una transferencia previa hacia determinada institución universitaria , es problemático que en el marco de la Universidad se pueda establecer la transferencia a un maestro en particular.
La transmisión del saber psicoanalítico si no está basada en la transferencia, es una transmisión vacía sin consecuencias sobre el sujeto.
Acerca de una enseñanza posible
En esta clase y en el contexto de esta discusión acerca de la enseñanza del psicoanálisis en la Universidad y de la confrontación con su imposible, es que vamos a dar cuenta de la apuesta que venimos realizando desde hace varios años en el marco de una experiencia que es denominada «Pasantía clínica» y que ocupa el lugar de una materia optativa dentro de la currícula de la Carrera de Psicología de la Universidad de Buenos Aires.
El nombre de esta Pasantía es "Clínica con púberes y adolescentes en el Hospital" y los analistas que estamos a cargo de la misma pretendemos realizar una enseñanza posible de la clínica psicoanalítica con púberes y adolescentes, teniendo en cuenta el límite que el discurso universitario impone a la transmisión del Psicoanálisis, recordando al respecto el planteo de J. Lacan (d) del riesgo de una distorsión en la enseñanza "al traducir al discurso universitario algo que tiene sus propias leyes."
En referencia al artículo de S. Freud antes citado podemos decir que esta experiencia se enmarca en la línea que Freud plantea, que es la de la posibilidad de ofrecer al estudiante universitario "demostraciones prácticas" para que la enseñanza no fuera sólo "dogmático-crítica".
Debemos de cualquier manera señalar que la enseñanza "dogmáticocrítica" no es una cuestión de actividades sino un efecto del discurso universitario.
Relato de la experiencia
Vamos a subrayar algunas cuestiones centrales en relación a la Pasantía denominada "Clínica con púberes y adolescentes" :
a) En el marco de esta experiencia los alumnos de la Carrera de Psicología tienen la posibilidad (entre otras) de estar presentes (como observadores) en las primeras entrevistas que se realizan a quienes demandan tratamiento en los Servicios de Psicopatología de diferentes Hospitales Públicos de la Capital Federal, en presentaciones de enfermos que se llevan a cabo en algunos Servicios de Hospitales Psiquiátricos, así como también en entrevistas a sujetos que cuya demanda "urge" en el marco del área hospitalaria que es denominada Guardia.
El texto de estas entrevistas es posteriormente discutido en un espacio donde los alumnos interrogan a los analistas que han conducido las entrevistas.
b) Por otra parte, los enseñantes que están a cargo de esta Pasantía dictan un Seminario en el cual intentan transmitir cuestiones de la teoría atinentes a la clínica con adolescentes. En el ámbito de este seminario, los enseñantes realizan también la presentación de casos clínicos donde los analistas dan cuenta de la lógica de la cura que ellos han conducido. Estas exposiciones no pretenden "ilustrar" la teoría, sino ponerla en "tensión" , "al trabajo", a partir de interrogarla.
c) Los pasantes producen, al finalizar esta experiencia, un escrito que es la conclusión resultante de una investigación producida a partir de los interrogantes que han surgido en ellos como efecto de la discusión de las cuestiones teóricas en el marco del Seminario que los enseñantes dictan, o de la discusión de los relatos clínicos o a partir de su participación en las entrevistas de admisión, en la Guardia, de Interconsulta, etc.
El hecho de que la investigación tenga como punto de partida una interrogación deseante, es lo que propicia que muchos de los escritos de los alumnos (producto de la investigación realizada) estén a la altura de una producción teórica resultante de un acto sublimatorio y no una mera repetición de conceptos. En algunos se constata que ha habido efecto de transmisión.
Reflexiones acerca de esta experiencia
El hecho de observar las actividades antes mencionadas no tiene mayor importancia sino se piensa cuál es el efecto que produce en los alumnos.
La pasantía no está pensada sencillamente como un "paseo".
Escuchar la primera entrevista de un sujeto que demanda análisis produce muchas veces una conmoción.
Conmoción que remite a varias cuestiones que pueden ser pensadas desde el registro imaginario o simbólico: el enfrentamiento con una escena muchas veces anhelada por ellos durante largo tiempo, que es la de ellos ubicados en el lugar de analistas. Si bien el lugar de los pasantes en las entrevistas es el de alguien que escucha pero no participa, muchas veces el sujeto que consulta dirige su demanda al pasante que está observando la entrevista (y no al analista que la está conduciendo). El hecho mismo de ser destinatarios de esta demanda, el ser convocados a ubicarse en el lugar de analista, desencadena en cada uno de los sujetos (aquí incide por supuesto la singularidad de cada caso) que realizan esta práctica, un abanico de cuestiones, como en cualquier punto en que un sujeto se ve confrontado con la inminencia de tener que hacerse responsable de su deseo, cuestiones inherentes a su posicionamiento en la existencia.
Así como algunos responderán a la convocatoria transgrediendo la indicación de no intervenir, (en realidad no se trata de una transgresión en el sentido psicoanalítico del término sino que en muchos casos está en el camino de hacerse responsable de su deseo de analista más allá de la demanda del Otro), otros se podrán identificar con el sujeto que consulta, y otros, sencillamente, permanecer indiferentes porque dicha convocatoria no está articulada a su deseo y su paso por esta experiencia es simplemente uno de los escalones en la vía indicada desde la Universidad para adquirir el título habilitante de psicólogo.
De cualquier manera, a los efectos de la enseñanza, lo que importa es el texto del discurso del sujeto que consulta y su posterior discusión. En última instancia, que el pasante esté o no presente en la entrevista, es indistinto.
Así, una de las cuestiones centrales es la posibilidad en esta Pasantía, de discutir con el analista que ha llevado a cabo la entrevista o la presentación de enfermos, o con quien realice la exposición de un caso clínico, no sólo el texto del discurso del sujeto que consulta, sino también el porqué de las intervenciones del analista.
La discusión de los materiales clínicos es muy importante porque se constata que se produce a partir de la misma, un efecto de relanzamiento del deseo en relación a la clínica, no sólo por parte de los asistentes, sino también de los enseñantes.
En relación a lo anteriormente planteado, podemos decir que no es posible exponer cómo se ha conducido una entrevista o una presentación de enfermos, sin que se ponga en juego el deseo del analista, y es esta puesta en juego del deseo la que posibilita que pueda haber efecto de transmisión y que se promueva la transferencia en relación al psicoanálisis.
Debemos recordar al respecto lo planteado por Lacan en la apertura de la Sección Clínica : "... la clínica psicoanalítica debe consistir no sólo en interrogar al análisis, sino en interrogar a los analistas, de modo que estos hagan saber lo que de su práctica tiene de azarosa y que justifique a Freud el haber existido".
Esta Pasantía pretende crear las posibilidades en todos los espacios en que tiene lugar de que esta interrogación pueda llevarse a cabo, interrogación que relanza el deseo en relación a la causa del psicoanálisis de quienes interrogan y de quienes son interrogados.
Es importante subrayar lo dicho anteriormente, de que aún enmarcada en la Universidad (teniendo en cuenta los límites que esto impone y acerca de los cuáles hemos ya reflexionado) en el contexto de esta experiencia, el deseo de los enseñantes y de los sujetos que los escuchan se pone en algunos casos en juego, y éste es el factor central que posibilita que se produzca un efecto de transmisión.
Aunque sólo sea porque en algún caso esto se produce, renovamos nuestra apuesta de seguir sosteniendo la experiencia.
Bibliografía
(a) Sigmund Freud. "Acerca de la enseñanza del Psicoanálisis en la Universidad" (1919) en Obras Completas. Ed. Biblioteca Nueva.
(b) Jaques Lacan. "El psicoanálisis y su enseñanza". Escritos . Tomo I.
(c) Jacques-Alain Miller. "El concepto de Escuela". Cuadernillos del Pasador. Buenos Aires, 1991.
(d) Jacques Lacan. El Seminario Tomo XVII. El reverso del psicoanálisis. Ed. Paidós.
(e) Jacques Lacan. "Apertura de la Sección Clínica". Ornicar? 3, Ed. Petrel, Barcelona.