
Seminario
La formación del analista
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formacion@edupsi.com
Organizado
por : PsicoMundo
Coordinado por : Lic. Mario
Pujó
Clase 7
Lectura y experiencia analítica
Osvaldo Castelli
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Agradezco esta invitación de Mario Pujó a integrar este seminario.
Siempre mi preocupación fue la lectura, creo que los movimientos teóricos dentro del psicoanálisis fueron siempre problemas de lectura. Si esto es cierto, la noción de lectura es muy amplia: desde una sesión hasta el grafo de Lacan sobre el deseo son problemas de lectura; o los matemas, que tienen la forma de un escrito científico, ¿son los limites de la lectura?
Entonces, la noción de lectura es nuestro enigma. Jacques Alain Miller ha dicho una cosa que me pareció interesante en relación a esto, "La única lectura que es interesante es la lectura de lo imposible". Porque ésta hace acto.
Introducción
La clínica analítica es una praxis, o sea, lo que pone en condiciones de tratar lo real por lo simbólico. Esto implica que alguien que hable con un analista en ciertas condiciones, está en un análisis. Esas condiciones son el modo de cercar la experiencia analítica.
a) Freud sostuvo dos criterios centrales para precisar la experiencia analítica, que son: la regla de libre asociación, que queda del lado del paciente, y la atención flotante, del lado del analista.
b) Lacan en sus Escritos precisó una conjetura sobre lo que es el inconsciente, esa conjetura es que "el inconsciente está estructurado como un lenguaje". Esto reorganizó todo un modo de pensar la práctica analítica, sobre todo a nivel de la interpretación, por la importancia que toma la noción de significante y todo el peso que tiene la palabra y el lenguaje en relación a la experiencia analítica.
Que el inconsciente esta estructurado como un lenguaje es un modo de leer a Freud . La lingüística saussureana es inyectada en la teoría analítica con su bipartición del signo entre significado y significante.
Esta conjetura que Lacan introduce en la teoría freudiana, toma todo su peso en el escrito "La instancia de la letra en el inconsciente freudiano". Se sabe que Lacan hizo girar el signo, enfatizando la noción de significante, y, sobre todo, el peso que él atribuyo a la barra que separa a los dos registros. Lo importante es el valor que tiene el significante y la transformación que esto produce sobre el sujeto que está sometido a la palabra. Ya no se trata más de un yo que dice lo que quiere sino de un sujeto como efecto de la relación de un significante a otro significante.
El Otro es previo. Es desde el Otro que se produce la determinación del sujeto. Lacan ha dicho que "el inconsciente es el discurso del Otro".
El campo de la palabra hablada, eso que Lacan llama el significante, tiene necesariamente una relación con el Otro, el tesoro de los significantes.
Si en "Función y campo de la palabra y del lenguaje en el psicoanálisis" Lacan se había ocupado de la experiencia analítica como el campo de la palabra y del lenguaje, es a partir de "La instancia de la letra" donde aparece ya una preocupación por la escritura : "Designamos cómo la letra es el soporte material que el discurso concreto toma del lenguaje", o más adelante: "...llamamos letra , a saber, la estructura esencialmente localizada del significante".
En el seminario sobre «La identificación» se vuelve a introducir una conjetura sobre la constitución de la escritura y en 1973, cuando Lacan esta dando el seminario «Aun» , se publica el seminario «Los cuatro conceptos ...» . Lacan hace un epilogo a ese seminario que se puede correlacionar con la clase tres de «Aun» que se llama «La función del escrito». Ya que se produce en el mismo momento y todo el peso de la problemática que se abre allí es sobre qué es el escrito y, correlativamente, sobre el lugar que tiene la lectura. La problemática sobre la escritura tiene diversos lugares en la obra de Lacan, pero nosotros nos ocuparemos sólo de algunos, porque nuestro interés está centrado en la noción de lectura.
El hueco en la escritura
En el seminario sobre «La identificación» (Seminario X), en la clase del 10 de enero de 1962, Lacan se está preguntando sobre la constitución de la escritura, y presenta algo que él llama un descubrimiento; ese descubrimiento es cómo se constituye la escritura y todo eso se sitúa en una preocupación sobre el nombre propio.
Toda la clase es un modo de cercar la constitución de la escritura, pero, al mismo tiempo, hay algo que esta presentado en el mismo movimiento, que es la noción de lectura. Lacan nunca dijo qué era la lectura, pero es un elemento esencial en su teoría de la escritura. Nuestro intento es el de extraer alguna conjetura sobre qué quiere decir leer. En la clase tres del seminario "Aun", Lacan dijo que "el inconsciente es lo que se lee"; si pudiéramos saber qué quiere decir leer, nos acercaríamos al enigma de que constituye el inconsciente.
Vamos a sacar algunas conclusiones sobre la lectura a partir de dos citas de Lacan. La primera es de la clase del 10 de enero de 1962, donde él esta tratando de descubrir cómo se constituye la escritura. Hace un pequeño desarrollo de cómo se constituyen los nombres de las letras hebreas, donde habría un movimiento que va del borramiento del objeto a la constitución de la letra. Dice por ejemplo que aleph (À) tiene una relación con la cabeza de un buey, que se mantendría aun en nuestra A mayúscula. Después pasa a beth que representa la casa, y posteriormente tiene ciertas dificultades con gimel. Sin embargo, saca dos conclusiones:
1. "...la presencia de esos elementos están allí para hacernos tocar algo que se propone como radical, en lo que podemos denominar la atadura del lenguaje a lo real."
2. "...es una de las huellas por la que podemos ver que eso de lo que se trata en lo que concierne a una de las raíces de la escritura donde se constituye el lenguaje, es ese algo que se denomina en primer lugar lectura de signos, en tanto ya aparece antes de todo uso de escritura". Eso nos deja un poco impresionados, una lectura antes de la escritura. Parece que lo más común es leer después de la escritura, pero... ¿qué es leer?
Se trata de un movimiento de borramiento del objeto, y ese movimiento lleva a la constitución de la letra, pero antes de la letra hay lectura, entonces la lectura está ligada a un hueco entre el objeto y la letra. Si en la primera cita él encuentra una relación entre el lenguaje y un real que se pierde, en la segunda encuentra el hueco que constituye el pasaje de una cosa a la otra.
En la misma clase encontramos una larga cita que describe este movimiento, dice: "Si es del objeto que el trazo surge, es algo del objeto que el trazo retiene; justamente su unicidad. El borramiento, la destrucción absoluta de todas estas emergencias, de todos otros prolegómenos, de todos los otros apéndices, de todo lo que puede haber de ramificado, de palpitante, y bien, esa relación del objeto con el nacimiento de lo que se llama aquí el signo, en tanto nos interesa en el nacimiento del significante, es exactamente en torno a lo cual nos hemos detenido, y alrededor de lo cual no sin promesas hemos hecho, si se puede decir, un descubrimiento, pues creo que se trata de uno, esta indicación de que hay digamos en un tiempo, tiempo situable, históricamente definido, un momento donde algo esta allí para ser leído, leído con el lenguaje cuando aun no hay escritura, es por la inversión de esta relación y de esta relación de lectura del signo que puede nacer a continuación la escritura en la medida en que ella puede servir para connotar la fonematización." (el subrayado es nuestro).
Lacan ahora ha introducido un modo de constitución de la escritura por efecto del borramiento del objeto y una lectura como un pasaje, es un modelo de la constitución de la escritura.
Otro lugar donde Lacan introduce la lectura en la experiencia analítica, es en el seminario "Aún": "Si algo puede introducirnos en la dimensión del escrito como tal, es percatarnos que el significado no tiene nada que ver con los oídos, sino sólo con la lectura, la lectura de lo que uno escucha de significante. El significado no es lo que se escucha. Lo que se escucha es el significante. El significado es efecto del significante". Y más adelante : "En el discurso analítico, se trata siempre de lo siguiente: a lo que se enuncia como significante se le da una lectura diferente de lo que significa".
Situemos los elementos que se ponen en relación con esa afirmación:
- * El significante es lo que se oye.
- * El significado es efecto del significante.
- * El significado es lo que se lee.
Nos interesa mostrar el pasaje de un registro a otro: de lo que se oye a lo que se lee.
Vamos a usar una metáfora para definir al significante, si bien en Saussure el significante es diacrítico, su carácter es diferencial. En ese sentido el significante no significa nada, no es más que la pura diferencia. Nuestra metáfora tiene un carácter más pedestre. Para nosotros los significantes son puertas, si hay una puerta es porque hay un vacío, hueco, que esa puerta cierra o abre. Se oye el significante, pero sólo a nivel de lo escrito se puede abrir o cerrar esa puerta.
Lacan, en "La instancia de la letra en el inconsciente", ha desarrollado mucho este lado champollionesco de Freud. En "La interpretación de los sueños" después de establecer los dos mecanismos centrales del sueño, que son condensación y desplazamiento, introduce la puesta en escena, que es una condición impuesta al material significante. Esa condición constituye una limitación que se ejerce en el interior del sistema de la escritura. Lacan vuelve a decir que "se podría probablemente iluminar con esto los problemas de cierto modo de pictografía, que el único hecho de que hayan sido abandonados como imperfectos en la escritura no autoriza suficientemente a que se los considere como estadios evolutivos"; y da el ejemplo del juego del oficio mudo, donde hay que hacer adivinar a los espectadores un enunciado conocido por medio, únicamente, de una puesta en escena muda. El sueño funciona así, y lo más interesante es cuando tropieza con la falta de material taxiemático para representar las relaciones lógicas de causalidad, de contradicción, de hipótesis, etc. Cuando darán cuenta de que son prueba de escritura y no de pantomima.
Un ejemplo de Miller: Una mujer está sentada a la mesa y dice 'Este vino es dulce' ['Ce vin est doux'], su interlocutor le responde 'De Mâcon, 1980'. No es lo que ella quería decir: 'Ce vin est doux', le responde un profesor que entiende 'd'où' por 'doux', que entiende "¿de dónde?" [d'où?] por "dulce" [doux]
Un ejemplo de mi clínica: un paciente sueña que come jamón; en las asociaciones cuenta que su novia es una monja. El efecto anagramático sólo se puede ver en la escritura.
Estos dos ejemplos muestran la relación con la escritura. Es en la relación con la letra que se define el carácter material del significante; por eso, el inconsciente se lee, la interpretación es lectura.
Una noción distinta es la noción de escrito, que en la misma clase Lacan teoriza. Primero hace una ironía sobre que sus escritos no se leen fácilmente, y él saca una tesis: los escritos no se leen. Hace una referencia a Joyce, diciendo que la noción de escrito fue Joyce quien la introdujo: "Admito que Joyce no es legible; ciertamente no se lo puede traducir al chino."
Si en el mismo seminario Lacan dijo : "La formalización matemática es nuestra meta, nuestro ideal ¿por qué? Porque sólo ella es matema, es decir, transmisible integralmente", aquí aparece otro estatuto del escrito, el escrito científico.
Aquí tenemos dos articulaciones del escrito.
- * El significante que se oye.
- * El significado que se lee.
- * La letra que es la instancia material del significante.
- * El escrito, que no se lee.
Este pasaje de la palabra a la escritura es correlativo de una teoría del goce, que a Lacan le llevo diez años de seminario; a nosotros, sin tratar de despejar este largo camino, nos interesa mostrar que hay una línea teórica que lleva de un lado al otro en la teorización de la escritura. Hay una relación entre la palabra y el deseo y la escritura y el goce.
El seminario «Joyce el sinthome» introduce una nueva teorización del sinthome, introduciendo así una escritura distinta.
Miller ha desarrollado esto en su seminario "Lo que hace insignia", y establece dos modos de teorización del S1, o sea, el S1 ligado al inconsciente, a la estructura, al discurso, y el S1 ligado al sinthome, no analizable, no interpretable. El modelo de esto es el modo cómo Joyce trabajó el lenguaje, es la línea que Lacan trabajó como identificación al sinthome como fin de análisis. En este sentido el sinthome es un escrito, no analizable, desabonado del inconsciente.
En cambio, la otra línea es S1 S2 , es la estructura del inconsciente, eso se lee.
A partir de aquí tenemos una gradación:
- * significante
- * letra
- * escrito
Un pequeño esquema que Miller usó como modo de relación del S1 con lo que está ligado al inconsciente, y lo no interpretable
S2 inconsciente S2 Inconsciente
discurso Síntoma interpretable
S1 S1
S1, S1, S1 .... S Sinthome
Del significante que es pura diferencia, al escrito como una fijeza que marca al sujeto.
El escrito es lo que no se lee. Eso me hizo acordar a esa frase lapidaria "...estaba escrito", que es escrito en la piedra, la lápida..., ya no habrá más variación.
La lectura es un acto, el carácter performativo de la lectura nunca fue totalmente establecido, pero todo el mundo sabe del carácter formador de la lectura. Todos los inquisidores tomaron el mismo criterio, parece salvaje pero dice mucho de la relación entre el texto y el que lo lee, o el que esta sometido a ese texto. Es una idea de librepensador decir que uno no tiene nada que ver con lo que lee.
Si la interpretación es lectura, cuando hay lectura el sujeto cambia, en este sentido decimos que la lectura es un acto.
En la clínica el significante abre otra puerta, en tanto que se lee de una manera diferente de lo que significa.
Pero entonces, la pregunta que se impone es ¿qué es leer?
Un primer criterio que podemos tomar es que un discurso en que hay sentido y deslizamiento de sentido. En los lenguajes formalizados, la matemática, la lógica, etc.., no e posible leer; el algoritmo matemático es un procedimiento, nadie puede leer algo distinto de lo que esta allí señalado.
Segundo criterio: es en la escritura corriente donde puede leerse. Esa escritura esta estructurada por el significante. ¿Qué es lo que hace resistencia a leer? Es el efecto de comprensión que cierra la posibilidad de darle una significación distinta de lo que significa. Si Lacan dijo que el significante se oye, es la palabra hablada la que llama rápidamente a la comprensión.
En el seminario XI, en un desarrollo sobre la pulsión escópica, Lacan introduce una reflexión que a mí me parece aclaratoria. Él está pensando la relación entre la pulsión escópica y la pintura, y muestra el efecto fascinante que tiene la imagen, opuesta al significante: "La mirada en sí no sólo termina el movimiento sino que lo petrifica"; y más adelante: "El instante de ver sólo puede intervenir aquí como sutura, reunión de lo imaginario y de lo simbólico, [...] lo que subrayo es la dimensión total del registro escópico con respecto al campo invocante, en el campo escópico, al contrario que en el otro, el sujeto no esta esencialmente indeterminado, está determinado".
De esta larga cita nos interesa ver la relación entre la función escópica y el campo imaginario. Nos parece interesante ver este efecto que tiene la palabra hablada, de compresión y la relación pulsional que implica, como límite a la posibilidad de leer.
Disciplina del comentario de texto
Nos gustaría hacer una reflexión sobre la teoría del comentario de texto que Lacan presentó en la respuesta a Jean Hyppolite. Miller, en un trabajo llamado «Introducción a "Variantes de la cura-tipo"», volvió a trabajar estas reflexiones de Lacan, y extrajo un método de lectura; si uno compara lo que dijo Lacan con lo que Miller lee ahí, hay una cierta diferencia.
En el campo freudiano se ha hecho como un modo de interrogar a Lacan, es un modo de leer a Lacan y hay varios libros que tienen esa metodología.
La disciplina del comentario de texto es un modo de leer, tiene su origen en la lectura del texto religioso. La palabra "disciplina" marca mucho ese modo de leer, en el texto religioso lo que había que preservar era la palabra de Dios, en la actualidad tiene el sentido de saber qué quiso decir un autor. Trata de cercar lo más posible lo que quiso decir, es un modo de preservar al autor de las tergiversaciones de sus discípulos, es un problema muy interesante en relación a la lectura.
En la "Respuesta al comentario de Jean Hyppolite...", Lacan señaló una distinción entre los textos
a) "un texto vehículo de una palabra, en cuanto que esta constituye una emergencia nueva de la verdad"
b) "hacerle responder las preguntas que nos plantee a nosotros"
c) "por supuesto, esto supone que se lo intérprete"
d) "¿hay, en efecto, mejor critica que la que aplica a la comprensión de un mensaje, los principios mismos de comprensión de los que este se hace vehículo?"
Este problema nos lleva, tal vez, a un imposible. Ese imposible es el de saber cuál es el decir de un autor; muchas veces los dichos ocultan este decir. Lacan, hablando de E. Jones, dijo: "Se encontrará especialmente divertido su éxito en articular bajo la égida de la letra misma de Freud una posición que le es estrictamente opuesta: verdadero modelo de un género difícil". Aunque también dijo: "Si me leen, tienen que pasar por mis significantes." Entonces, la letra no regula totalmente el decir de un autor.
Pero miremos un poco ese dispositivo que Lacan promovió y que Miller instituyó como un método.
El modelo es sencillo, tenemos un texto al que hay que interrogar, el criterio es que las preguntas son interiores al texto mismo, no son preguntas del lector, que de este modo queda borrado, sino del texto mismo. Las respuestas también son del texto.
Esta es una lógica muy constrictiva, es una lectura cerrada al texto. Lacan nunca siguió este criterio y Miller tampoco; es como un ideal de lectura para preservar al autor.
Si comparamos lo que dijo Lacan con el método milleriano vemos algunas diferencias, no son muchas pero tienen consecuencias. Si Lacan considera que el texto nos hace preguntas 'a nosotros', esta introduciendo una variante en la significación del texto, y esa variante es el lector. Eso abre a la interpretación.
El mejor ejemplo literario hay que tomarlo del cuento de Borges, "Pierre Ménard, autor del Quijote", donde se muestra de un modo irrefutable que un texto está en una red de relaciones diacrónicas, y como efecto de eso hay distintos otros y cambia su significación. Es imposible repetirlo. Creo yo que es el mejor ejemplo para mostrar la estructura enunciativa de un texto.
Con un criterio de lectura opuesto al de Miller, habría que pensar a Umberto Eco y "La obra abierta". Hubo una interesante discusión entre Eco y Levi-Strauss sobre este mismo problema. Levi-Strauss, en referencia al libro de Eco, dijo que para él la obra es cerrada. La idea era, desde el punto de vista estructuralista, encontrar la estructura; y por lo tanto la obra era cerrada. No vamos a desarrollar esta discusión, pero sirve como referencia.
Nos interesa sacar algunas conclusiones de otro criterio práctico que Lacan usó y puso en práctica en la lectura de Freud y de otros analistas.
En la clínica:
El significante abre otra puerta, en tanto que se lee de una manera diferente de lo que significa, el analista lee y abre otra puerta. En realidad lo que habría que decir es que el que lee es el sujeto. Entonces, si hay lectura, hay sujeto; y esto introduce el descentramiento de la estructura.
En la lectura de texto:
- Debe reconocerse un hueco en la escritura.
- Ese hueco tiene diversas formas: la incomprensión, el enigma y la inconsistencia.
El lector, como uno de los yo de la lectura, ante el enigma del texto, introduce una conjetura, y el texto se cierra de nuevo, con una lógica nueva. Un ejemplo, para mí claro, es la inyección que Lacan introduce en la obra freudiana con la conjetura de que "el inconsciente esta estructurado como un lenguaje". Esta conjetura tiene un efecto impresionante y abre la obra de Freud que los lacanianos leen habitualmente.
Si bien la conjetura abrió la obra de Freud, es interesante ver cómo esa conjetura le hace un cierto obstáculo al desarrollo de Lacan, quien ha tenido que modificar su propia conjetura para abrir de nuevo la teoría analítica. No podemos aquí desarrollar cada uno de estos movimientos, pero desde "el inconsciente estructurado como un lenguaje" hasta "hay Uno" hay una serie de pasajes. Cada uno de esos pasajes son un modo de abrir y cerrar el campo teórico.
Nos queda una pregunta. En psicoanálisis, ¿hay ombligo de la lectura? Si en la clínica el sinthome es a no leer, es un límite; en el campo teórico, ¿a qué llamamos escrito? ¿A la topología, al matema, al nudo borromeo...?
Osvaldo Castelli
Psicoanalista. E-mail: paulac@cvtci.com.ar