Ir a la página principal del Programa de Seminarios por Internet de PsicoMundo
Seminario
Interconsulta y Psicoanálisis

wwww.edupsi.com/interconsulta
interconsulta@edupsi.com

Organizado por PsicoMundo y Fort-Da

Coordinado por : Marta Benenati y Daniela Kaplan


Clase 2
Infancia, historia, interconsulta, pediatría y psicoanálisis
Lic. Mónica García Barthe


Transferir clase en archivo .doc de Word para Windows


Nos proponemos poner en relación estos términos, ya que serán los que atraviesen el desarrollo del curso a lo largo de las clases. El nombre mismo del curso nos indica la posición desde la que partimos y el camino a seguir: nos ubicamos como interconsultores, en tanto psicoanalistas, en el contexto del Hospital de Niños, lo que indica nuestro compromiso con la infancia. Si hay algo que está presente cuando hablamos de niños, de historia y de interconsulta es el TIEM PO, por eso vamos a recorrerlo desde distintos ángulos y nos vamos a encontrar con él una y otra vez.

Una de las perspectivas es la histórica, no como conjunto de anécdotas, sino como aquello que se inventa y reinventa cuando buscamos los fundamentos de nuestra práctica en el pasado. Hacer memoria, entonces, puede resultar una práctica interesante. Rescatamos la historia para pensar el futuro.

Según Freud, existen hechos en el pasado de las comunidades humanas que luego son reformulados y reelaborados, constituyendo sus mitos y sagas y transmitiéndose de generación en generación. Estos, como los recuerdos encubridores, sustituyen a lo que ha sido olvidado y conforman el origen y la historia de un pueblo. Lo que queda fuera de esta historia insiste y retorna, a la manera de un síntoma.

Para Hugo Klappenbach, la historiografía en el campo de la salud mental puede ser utilizada para validar y legitimar una práctica "psi" y sus instituciones, o puede servirnos para interrogar la heterogeneidad de los campos, prácticas y discursos donde impacta la misma. Conocer algo de esto podrá ayudarnos quizás, a comprender algo de nuestro presente, dándonos una perspectiva posible desde donde pensarlo.

En este sentido, nuestra inserción como equipo de interconsulta en un hospital general pediátrico, el impacto de las teorías psicoanalíticas en la práctica médica y el niño atravesado por los distintos discursos que circulan en la institución, nos llevaron a pensar en algunos orígenes y las marcas que estos dejaron. Asomémonos a algunas escenas, como quien ha sacado unas fotos, unas "instantáneas", de algunos momentos del pasado.

El 30 de abril de 1875 se creó en la Ciudad de Buenos Aires el Hospital de Niños, por iniciativa de la Sociedad de Beneficencia (que había presentado el proyecto en 1867) y bajo el patrocinio de San Luis Gonzaga 1. Ya desde su inicio, como institución modelo se ocuparía con un espíritu humanitario y caritativo de "...los pobres niños que sufren...", ya sea por falta de recursos o "...por avaricia de sus padres..." 2. Su primer director fue el Dr. Ricardo Gutiérrez, que había estudiado en Europa y puede considerarse el primer especialista argentino en niños.

En la década de 1930, el Dr. Arnaldo Rascovsky ingresa, con la intención de especializarse en endocrinología, en el Servicio de Psiquiatría, Neurología y Endocrinología del Hospital de Niños de Bs. As.. Por esa época, llegan a sus manos las primeras traducciones al español de los trabajos de S. Freud, los cuales producen una fuerte impresión en él. Comienza entonces a interesarse por el psicoanálisis y a utilizar su marco conceptual en su trabajo en el hospital. Con este antecedente, el Hospital de Niños es uno de los primeros lugares de Bs. As. donde el pensamiento freudiano hace mella. Rascovsky también organiza y dicta cursos en la Sociedad Argentina de Pediatría, generando así la impronta del psicoanálisis en la pediatría argentina. Esto no es sin consecuencia para nuestra práctica en este hospital.

En sus inicios, en el hospital los niños eran cuidados por personal religioso y sus madres los visitaban algunas horas en el día 3. Luego se comenzó a capacitar a las enfermeras para que se ocuparan del cuidado de los niños. En la década del ’50 los trabajos de diversos profesionales e uropeos sobre el hospitalismo y su interés por el vínculo madre-hijo abonaron el terreno que llevaría a instituir en el hospital la internación de la madre junto al niño como condición necesaria. En el año 1958 se implementa la internación de la madre junto al niño, inicialmente en una sola sala, extendiéndose posteriormente a todo el hospital. No resulta extraña entonces, la progresiva inclusión de profesionales de la salud mental en el hospital, particularmente en la sala XVII. Antiguamente, ésta era una sala de neurología cuyo jefe, el Dr. Aquiles Gareiso, apoya y alienta el trabajo de los mismos. Posteriormente, pasa a ser una sala de Clínica Pediátrica y asiento de la II Cátedra de Pediatría de la Facultad de Medicina. Su titular, el Dr. Florencio Escardó se hace cargo de la jefatura de la sala en el año 1957. Escardó había empezado a trabajar en el Hospital de Niños "Dr. Ricardo Gutiérrez". En el año 1926, tres años antes de su graduación como médico, en 1929, a los 25 años de edad. La figura de Florencio escardó es clave en nuestras instantáneas. Valoró el trabajo interdisciplinario del pediatra junto a psicólogos y trabajadores sociales, contribuyó a la creación de la primera residencia en psicología en el Hospital de Niños, transformó al Colegio Nacional de Buenos Aires en una institución de enseñanza mixta y a través de su actividad como periodista, poeta y escritor predicó sus concepciones sobre la humanización de la medicina.

En la década del ’50 el aspecto afectivo y el contexto socioemocional de los pacientes pediátricos se convirtió en un tema de debate en la comunidad científica internacional, tal como lo testimonian las discusiones en el simposio de París de 1956 sobre Hospitales de Niños, las Actas de las X Jornadas de Pediatría realizadas en la Ciudad de Mar del Plata en noviembre de 1959, publicaciones de la Academia Americana de Pediatría del año 1960 4 y los artículos y cartas de lectores aparecidos en la publicación Pediatrics de los años 1962 y 1963 5,6, 7. La solución a tal situación era que las madres permanecieran con sus hijos durante el tiempo en que permanecían internados, para mantener ese vínculo afectivo tan importante para los niños. Sin embargo, parte del debate consistía en que de esa manera, la práctica médica se vería obstaculizada por la participación e intr omisión de las madres de los pacientes en la dinámica de las salas de internación. Escardó fundamentó su postura de permitir el acceso de las madres a la sala en experiencias realizadas en Europa y USA, demostrando que los efectos de dicha innovación serían positivos8 y así lo expresa "La única solución seria y real es la internación lisa y llana del niño con su madre."9.

Otras instantáneas, hitos importantes en la historia del hospital, fueron la creación de la Primera escuela Hospitalaria de la Capital federal (1946, por inspiración del Dr. Marcelo Fites) y la instauración del sistema de residencias como eje de la formación médica 10. En 1958 se creó la Primer Residencia Pediátrica en la Sala I de Clínica Pediátrica, cuyo jefe era el Prof. Dr. Raúl Maggi, quien apoyó el proyecto encabezado por el Dr. Carlos Giannantonio y en 1967 se creó la Primer Residencia de Psicólogos del país en la Sala XVII de Clínica Pediátrica, cuyo jefe era el Dr. Florencio Escardó, quien apoyó el proyecto encabezado por la Lic. Eva Giberti 11. Podemos apreciar que en las décadas del ’50 y ’60 se produjeron cambios y avances muy importantes en el seno del hospital y que la preocupación por el contexto familiar y afectivo del niño estuvieron entre las prioridades. En este contexto surge la necesidad de un sistema de formación que prepare a los psicólogos para este tipo de trabajo en el ámbito hospitalario. El pensamiento de la época se expresa en las palabras del Dr. Carlos Giannantonio, quien como Director del Departamento de Medicina orientó su labor a reformular la atención integral del niño coordinando "…una suma de programas organizados en función de lo que el niño necesita..." 12

No sólo en nuestro hospital se respiraban esos aires. Otra instantánea nos lleva al mítico "Lanús" (luego hospital Dr. Gregorio Aráoz Alfaro y actual "Interzonal de Agudos Evita"), donde en 1955 el Dr. Mauricio Goldemberg se hacía cargo del servicio de salud mental, con la responsabilidad de organizarlo y estructurarlo. La importancia de esta instantánea es que representa la llamada "ruptura manicomial" al insertar un servicio de psiquiatría en un hospital general. Para Galende, la inserción de psicoanalistas en este servicio no implicó la primera llegada de l psicoanálisis al hospital público, pero fue decisiva por su carácter masivo. En 1962 se crea en el servicio el "Departamento consultor" o de "interconsulta", coordinado por Valentín Baremblit e integrado por psiquiatras, psicólogos y asistentes sociales. De esa época data el apodo "patrulla" al equipo, en alusión a la serie de ese momento, "Patrulla de caminos", en clara alusión al "patrullaje" que hacían los integrantes del equipo de interconsulta al recorrer el hospital.

Volvemos a nuestro hospital. Una última instantánea nos muestra a médicos psiquiatras y psicólogos trabajando en conjunto. A partir de la década de 1970, si bien formalmente la residencia de psicólogos seguía dependiendo de la Cátedra de Pediatría, funcionaba en forma conjunta con la de psiquiatría, con el mismo programa y objetivos, los cuales eran "formar profesionales con conocimiento de psicología evolutiva y profunda" que "conociendo el marco profesional psicoanalítico puedan aplicarlo en el ambiente hospitalario y la comunidad". El programa se estructuraba en base a seminarios de psicología evolutiva, psiquiatría, psicodiagnóstico, terapia familiar y grupal, psicopatología y psicofarmacología, con una clara orientación clínica psicoanalítica. Actualmente, ambas residencias dependen del GCBA y su programa de formación sigue haciendo hincapié en la formación conjunta, manteniendo el espíritu de origen.

 

Los amplios desarrollos teóricos y tecnológicos han dado un nuevo impulso a las ciencias médicas. Las nuevas tecnologías en materia de comunicación e información permiten mayor rapidez en el acceso a la misma, a la vez que dan lugar a nuevos modos de vínculos y relaciones interpersonales. Los medios de comunicación influyen en el desarrollo subjetivo de los niños, a través de sus programaciones, participando en el proceso de socialización 13. Por otro lado, los cambios políticos, económicos y sociales modelan un mundo en el que nuevas configuraciones familiares (no tradicionales), violencia social y diversidad cultural obligan a ser flexibles y creativos en el abordaje de las problemáticas en materia de salud mental infantil.

De cara al siglo XXI, con grandes potencialidades en cuanto a su capacidad científica y tecnológica, se hacen imprescindibles para la pediatría la reflexión ética y los entrecruzamientos disciplinarios con otras disciplinas vinculadas a la infancia, tanto médicas como no médicas (especialidades pediátricas, genética, pedagogía, psicología, antropología, sociología, comunicación, entre otras). Nuestro lugar como psicoanalistas miembros de un equipo de interconsulta es clave en esta articulación, por eso estamos aquí, pensando y reflexionando.

Mónica García Barthe
Lic. en Psicología. Psicología clínica en niños y adolescentes.
Profesora de enseñanza media y superior en psicología. Integrante del equipo de urgencias Hospital Gral. de Niños "Dr. R. Gutiérrez".
Colaboradora docente Facultad de Psicología - UBA.
Colaboradora docente Residencia en Salud Mental infanto-juvenil Hospital de Niños "Dr. R. Gutiérrez".
Email:
mgarciabarthe@fibertel.com.ar

Notas

1 VOGLIANO, OSCAR – Hospital de Niños – Asociación de Profesionales del Hospital de Niños, Buenos Aires; 1982

2 VOGLIANO, OSCAR – Op. Cit. Pág. 44

3 LACOMBE, e. Et. Al. – Las paredes de la enfermedad – En: Psicoanálisis y el hospital Nº 1, Bs. As. Invierno de 1992

4 Case of Children in Hospital Folleto de la American Academy of Pediatrics, 1960 Pág. 50-54

5 PATTON, ROBERT y GARDNER, LYTT – "Influence of family environment on growt; the syndrome of maternal deprivation". En: Pediatrics, diciembre de 1962, pp. 957-962

6 Pediatrics, 31, Nº 4, 1963. pág. 696. Letter to the editor.

7 ROTHMAN, PHILLIP – "Note on hospitalism". En: Pediatrics, diciembre de 1962, pp 995-998

8 GIBERTI, E.; ESCARDÓ, F. Hospitalismo Bs. As. EUDEBA:1964. Pág. 22

9 GIBERTI, E.; ESCARDÓ, F. Op. Cit. Pág. 34

10 JANKILEVICH, ANGEL - El cuidado de la infancia en la Argentina (segunda parte). Adhesión al bicentenario de la revolución de mayo 1810 – 2010. Colección Hospital y Comunidad. 1º ed. Bs. As., el autor, 2005 – pág. 8

11 GIBERTI, E. Psicólogas en el hospital. Una vanguardia inesperada. En: Actualidad Psi cológica Nº XII (136), Bs. As.:1987:11-13

12 JANKILEVICH, ANGEL – Op. Cit. pág. 15

13 Entrevista al Dr. León Maturana. El Mangrullo Año 5 Nº 50
En:
http://www.usuarios.sion.com/mangrullo

Bibliografía

CERIANI CERNADAS, JOSÉ M. Los cambios en el ejercicio de la medicina, la dignidad de la profesión médica y el cuidado de la salud de la población. En: Archivos argentinos de pediatría 1998: 96 p. 210-213

GIBERTI, E. et al. Escuela para padres. Técnicas de abordaje psicológico en una sala de pediatría. En: Revista Latinoamericana de Psicología II, 1970 (3):343-351

GIBERTI, E. Psicólogas en el hospital. Una vanguardia inesperada. En: Actualidad Psicológica Nº XII (136), Bs. As.:1987:11-13

GIBERTI, E.; ESCARDÓ, F. Hospitalismo Bs. As. EUDEBA:1964

LACOMBE, e. Et. Al. – Las paredes de la enfermedad – En: Psicoanálisis y el hospital Nº 1, Bs. As. Invierno de 1992

VISACOVSKY, SERGIO El Lanús. Memoria, política y psicoanálisis en la Argentina (1956-1992) - Buenos Aires: Infomed, 2001

VOGLIANO, OSCAR – Hospital de Niños – Asociación de Profesionales del Hospital de Niños, Buenos Aires; 1982

 


Ir a la página principal del Programa de Seminarios por Internet de PsicoMundo

Logo PsicoMundo Fort-Da - El portal del psicoanálisis con niños