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Seminario
Sexología
sexologia@edupsi.com
http://www.edupsi.com/sexologia

Organizado por : PsicoMundo

Dictado por :
Lic. Virginia Martínez Verdier y Dr. Carlos Alberto Seglin


Clase 5

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Lic. Virginia Martínez Verdier

TEMARIO:

1.- Sistema de valores sexuales.

2.- Mitos, prejuicios y creencias sexuales.

3.- Notas de la Lic. Martínez Verdier publicadas en Noticountry.

4.- Erotismo, pornografía y obscenidad.

5.- Bibliografía.

 

1.- SISTEMA DE VALORES SEXUALES:

Los valores determinan qué es lo importante para una persona, un grupo o una sociedad.

Los valores estéticos, sociales y morales determinan las conductas y el sentido de la vida de cada persona. Así mismo, las conductas sexuales individuales y sociales son determinadas por los valores sexuales, por lo que se permite y lo que se prohibe, por lo que se considera moral o no, correcto o no.

Los valores son subjetivos, cada persona tendrá su propia escala de valores, generalmente condicionada por su educación familiar y por la sociedad en la que vive.

Del valor surgen la norma, la pauta, la ley.

Los valores sexuales pueden pasar por diversos matices considerando en un extremo a la represión y negación de la sexualidad y en el otro a la anarquía sexual. La existencia de ambos extremos en una misma sociedad suele crear confusión y ambivalencia, por lo cual se hace necesario que cada individuo pueda encontrar su sistema coherente, acorde con su filosofía existencial e integrado a todas las áreas de su vida.

Nuestro comportamiento sexual es el resultado de nuestro acatamiento conciente a las normas sociales y familiares y/o el acatamiento o rebeldía a los mitos, creencias y prejuicios determinados por nuestra cultura.

A modo de ejemplo:

 

2.- MITOS, PREJUICIOS Y CREENCIAS SEXUALES:

Los mitos, los prejuicios y las creencias sexuales van indisolublemente unidos. Cada uno es causa y consecuencia del otro. Cuando un mito se establece pasa a convertirse en prejuicio y la suma de estos termina en un sistema de creencias que refuerzan el mito.

Mito:

Conjunto de creencias sobre una misma idea y que se imponen en el seno de una colectividad. Encarnan los fenómenos fundamentales de la vida: el amor, la muerte, el tiempo, etc. El mito es para cada pueblo una forma de contar su manera de ser y su relación con el medio natural en el que vive.

Fábula, relato popular en el que se desarrollan acciones imaginarias, fantasía, producto de la imaginación

Cuando algún aspecto de la condición humana es ignorado, los mitos aparecen para explicar lo inexplicable oscureciendo la verdad. Los mitos preservan la tradición y protegen a las personas de la ansiedad y la inseguridad.

Los mitos transmiten valores y creencias de una determinada cultura.

Mito sexual:

Relato fabuloso con apariencia de realidad que contiene información sexual equivocada o carente de valor científico, aunque sea de gran predicamento popular. Los mitos sexuales existen en todas las sociedades humanas, con graves consecuencias para la salud sexual.

La estructuración individual de la sexualidad y la manera de expresarla está marcada por reglas y mitos. Si los mitos distorsionan severamente la realidad y la persona no puede cuestionarlos, puede suceder que se perpetúe en ellos o que se rebele.

Las creencias y prejuicios existen también en los profesionales y personas con formación educativa. Estas actitudes y falsas informaciones se filtran a través de todas las edades y niveles educativos y socioeconómicos.

Con los medios de comunicación los temas sexuales se hicieron más presentes y circula mayor información sobre ellos, si n embargo, se crearon nuevos mitos, hasta opuestos, a los anteriores.

A modo de ejemplo:

 

Prejuicio:

Acción y efecto de prejuzgar. Actitud afectiva adquirida antes de toda prueba y experiencia adecuadas y que se manifiesta en forma de simpatías o antipatía ante individuos, grupos, razas, pautas, etc. Prevención, escrúpulo sin mayor fundamento.

Prejuzgar: juzgar las cosas antes de conocerlas o sin tener todos lo elementos necesarios.

Prejuicios sexuales:

Creencias erróneas, falacias o falsos conceptos, mitos y construcciones valorativas que no se basan en la razón y en los hechos, generalmente por sometimiento extremo a la opinión pública que suele compartir y defender esas ideas.

Los prejuicios sexuales están muy extendidos y son dañosos para la salud sexual de las personas y comunidades y son sostenidos por la ignorancia de personas de todas las clases sociales y niveles culturales y profesionales.

Creencia: firme asentimiento o conformidad con una cosa. Completo crédito prestado a un hecho.

Creer: dar por cierta una cosa que no está demostrada o comprobada.

Creencias sexuales: ideas admitidas sin comprobación respecto a la sexualidad, comprendiendo errores, prejuicios y mitos.

 

3.- NOTAS DE LA LIC. MARTINEZ VERDIER PUBLICADAS EN NOTICOUNTRY:

¿LIBERACION SEXUAL?

Hasta hace relativamente pocos años (30 o 40 años), el goce sexual de la mujer no era tomado en cuenta como necesario. Varios sucesos sociales fueron modificando esta idea:

Aunque estemos llegando al siglo XXI, y la mayor permisividad y exposición de expresiones sexuales a través de los medios de comunicación, hagan pensar que la mayor liberación de costumbres sexuales es generalizada, la realidad cotidiana de las personas nos muestra un amplio abanico de situaciones. En sexualidad, como en muchos otros temas, es importante no generalizar, ni considerar que "lo común" es lo que nos pasa a nosotros (o a los otros). Toda sociedad está conformada por diversos sectores humanos que se manifiestan con costumbres y conductas totalmente diferentes y hasta opuestas. Es así que, entre las minorías sexuales que están saliendo a la luz y los "liberados sexuales" también hoy persisten personas con ideas y actitudes que podemos considerar habituales de otras épocas histórico-sociales.

Las diversas maneras que tenemos los seres humanos de manifestarnos sexualmente no son sencillas de comprender.

Cada caso es único porque -además de la inserción sociocultural- depende de la personalidad, la historia, las experiencias vividas, las creencias, los prejuicios de cada uno y de la relación general de la pareja.

 

 

"UN HOMBRE MACHO NO DEBE LLORAR..."

...Y si lo dice el tango...Así será. Pero... ¿Así será?

Los valores y normas de una sociedad en un tiempo histórico determinado son transmitidos a través de sus dispositivos culturales. La socialización es generada por la familia, por la escuela, por las expresiones artísticas y por los medios de comunicación.

Estos mandatos sociales determinan las conductas de las personas. Existen quienes no se plantean su veracidad y los cumplen incondicionalmente. En el otro extremo están quienes se rebelan, pero en algún momento suelen sufrir por ser diferentes o "inadaptados". Pensar o sentir distinto tiene su precio.

El considerar que las mujeres somos sensibles, sensitivas y afectivas y que los varones son fríos, esquemáticos e inexpresivos, condiciona las actitudes personales e, incluso, puede dejar a algunos fuera del "ser varón" o "ser mujer" de acuerdo a la sociedad en la que viven.

Sexualmente hablando, la capacidad del varón para conectarse con la ternura y otros sentimientos, no lo hace menos "macho", en realidad lo hace más "ser humano".

La posibilidad de sentir, de saber qué siente, cómo y porqué, y de expresarlo le permite el desarrollo de una personalidad integrada y de vínculos afectivos equilibrados.

Tan cerca del siglo XXI, ¿será tiempo de escribir otras letras de tango?

NECESIDADES SEXUALES

Probablemente en algún momento de nuestras vidas hemos dicho u oído decir que "los varones tienen mayores necesidades sexuales que las mujeres".

También puede llegar a justificarse esta afirmación aclarando que las mujeres descargamos nuestra tensión sexual a través de la menstruación o a través de la satisfacción de nuestro instinto maternal.

Aunque, para algunas personas, estas ideas correspondan a la prehistoria, para otras aún continúan estando vigentes. Ellos están convencidos de que "él siempre tiene ganas" y "ella siempre tiene que cumplir o le duele la cabeza".

No hay motivos científicos que avalen estas ideas, pero de hecho, muchas parejas las padecen. En este sentido, parece ser que la cultura mete la cola. Varones y mujeres solemos ser criados y educados de maneras diferentes acorde a los roles que la sociedad espera que desempeñemos. Activos, fuertes, seguros y decididos, ellos; tiernas, pasivas, débiles y dependientes, nosotras.

Algunas personas no hacen caso a estos mandatos y estructuran su propio estilo personal. Otras respetan esas normas. Generalmente son estos últimos quienes caen en el estereotipo mencionado, "él tiene ms necesidades sexuales que ella".

El sólo hecho de ser mujer no implica tener menores necesidades sexuales. Pero ser mujer en una sociedad y un momento histórico determinado sí puede desarrollar actitudes femeninas hiposexuales. La represión y la culpa son eficientes censores del placer.

Los varones que adhieren a esta idea suelen buscar satisfacción sexual externa a la pareja para no "molestar" a su esposa tan seguido. Así, la sexualidad queda reducida a una mera descarga instintiva de tensión. Tanto los varones como las mujeres tenemos necesidades: de querer y ser queridos, de ser respetados, de ser cuidados, de ser mimados, acariciados, besados, de compartir nuestras emociones y deseos, de comunicarnos.

Conocer y descubrir nuestras propias necesidades, sexuales y de las otras, evitando someternos a los mandatos externos, nos ayuda a integrar nuestra personalidad con armonía y equilibrio.

SEXUALIDAD MASCULINA: ¿MITOS O VERDADES?

Aunque en estos últimos años el tema de la sexualidad ha comenzado a abrirse casi cotidianamente en los medios masivos de comunicación, de sexualidad masculina -aún- se habla poco. ¿Será porque los varones saben y no necesitan informarse, aclarar dudas, plantear sus necesidades en materia de sexualidad?

Si respondemos afirmativamente a esta pregunta estamos haciéndonos eco de un mito fundamental que relega a los hombres de su derecho a una sexualidad sana y placentera.

Un MITO es una falsa creencia establecida por la cultura. Aunque no es cierto, es aceptado y transmitido como verdad. Su consecuencia coloca a algunas personas en la imposibilidad de contradecirlo, y, por lo tanto, en la obligación de cumplirlo o de empobrecerse y sufrirlo si no logran llevarlo a cabo.

Para quienes adhieren al mito recién mencionado, un hombre que no sabe sobre su sexualidad o sobre la sexualidad de las mujeres, es poco hombre. Su virilidad se pone en duda.

En realidad, aunque nacemos sexuales, varones y mujeres vamos aprendiendo a ser sexuales a lo largo de la vida. Aprendemos a través de los modelos y valores que nos transmite la cultura (familia, escuela, amigos, medios de comunicación, religión, etc.), y a través de nuestras experiencias positivas o negativas acaecidas en diferentes momentos de la vida.

El crecimiento hacia una madurez sexual depende también de la flexibilidad personal, de la capacidad de expresar afecto, de la autoestima y del juicio crítico.

Por lo tanto, los hombres no nacen sabiendo. "Van sabiendo" de sexualidad de acuerdo a las posibilidades que le brindó la vida y su estilo personal. Además, el saber no implica "saber todo". Y el creer que ya se sabe todo impide seguir sabiendo. Aunque parezca un juego de palabras, es un juego muy serio, ya que de su resultado depende el sentirse sexualmente feliz o no.

Le planteo algunas ideas sobre sexualidad masculina que suelen oirse habitualmente en nuestra sociedad:

Usted, ¿qué opina? ¿Son Mitos o Verdades?

 

4.- EROTISMO, PORNOGRAFIA Y OBSCENIDAD:

La sexualidad es una energía que nos acompaña toda la vida. Incluye las sensaciones de nuestro cuerpo, en soledad o en nuestros vínculos con los demás, proporcionándonos placer y satisfacción.

Para cada uno la sexualidad puede tener sentidos diferentes. Entre otros, puede ser: algo importante o despreciable, un medio para la procreación, una defensa contra la soledad, una forma de comunicación, una forma de agresión, un deporte, el amor, el arte, una huida, una fuente de autoestima, una forma de expresar afecto, un deber, un placer, una función biológica, un desafío, un antidepresivo, un somnífero, una lucha por el poder.

A diferencia de los animales, los seres humanos tenemos la posibilidad de hacer de nuestra actividad sexual una actividad erótica, desprendida de la exclusividad de la reproducción. El erotismo es una experiencia ligada a la vida y a la pasión. Su finalidad es paliar la angustia por la soledad alcanzando la fusión con otro pero sin dejar de ser uno mismo.

Los seres humanos pasamos por situaciones comunes que son culturalmente eróticas y por necesidades eróticas que son exclusivamente individuales. Además los varones y las mujeres tenemos características eróticas culturalmente diferentes. Es importante que en la elección de una pareja las características eróticas tengan puntos de coincidencia para lograr armonía sexual.

Como el erotismo es uno de los aspectos de nuestra propia vida interior, las características de la pareja que buscamos responden a ese mundo interior. De acuerdo a nuestra historia, a los modelos y mandatos recibidos, nuestras creencias, nuestra ideología y nuestro momento vital elegimos determinados estímulos externos que nos sensibilizan más que otros.

Nuestros sentidos (olfato, vista, gusto, tacto, oído) son los que nos conectan con el mundo exterior y los que nos permiten expresar nuestro erotismo.

El erotismo es una forma de conocimiento de nuestro cuerpo y nuestros deseos, y del cuerpo y deseos del otro; por ello el verdadero erotismo se expresa cuando cada uno trata de comprender al otro, cuando hace lo que le gusta y a la vez est haciendo lo que le gusta al otro.

Históricamente ligado a la prohibición y la transgresión, si se convierte en repetición, deber y costumbre, muere. En ese sentido las parejas tienen el desafío de mantener vivo el erotismo recurriendo para ello a la toma de una activa decisión de creatividad compartida.

Tanto el erotismo como la pornografía despiertan el deseo sexual. Cuál es el límite entre ambos? En primer lugar el límite está dado por la sociedad y la época histórica de cada cultura. Aquello que en el siglo pasado podría haber sido catalogado como pornográfico, en nuestra época puede ser considerado erótico. Por otro lado, el límite también depende del estilo personal de cada uno.

Sin embargo, podemos arriesgar la idea de que en la expresión social del erotismo se trata a la sexualidad en cuanto sugestión, alusión y simbolismo del encuentro. En cambio, en las manifestaciones de la pornografía las expresiones son explícitas, descriptivas de mecanismos sexuales, desprendida de las emociones..

La pornografía es toda producción capaz de provocar la excitación sexual de personas pertenecientes a un semejante contexto sociohistórico y cultural. En nuestra sociedad de consumo el sexo vende, por lo cual la pornografía también puede ser un buen negocio que comercializa el sexo.

El material pornográfico puede ser escrito, dibujado, esculpido, filmado, grabado, pintado o representado. Existen diversos tipos de manifestaciones pornográficas con diferentes gradientes, desde los que limitan muy cerca de lo erótico hasta los que están francamente alejados. Puede ser explícita o dura y sugestiva o blanda.

La pornografía dura suele estar asociada a lo obsceno. Se considera obsceno a lo sexualmente grosero, impúdico, torpe, que atenta contra la moral. La obscenidad son actos, palabras o gestos que por su carácter sexual e íntimo no se muestran habitualmente en la vida diaria. Etimológicamente significa "fuera de escena".

En este fin de milenio los seres humanos tenemos a nuestra disposición numerosos caminos de encuentro y desencuentro entre nosotros. Ojalá que sepamos descubrir los mejores.

 

PARA PENSAR...:

Si la finalidad del erotismo es la fusión con el otro y sabemos que existen personas que se vinculan "eróticamente" a través de la computadora. ¿Qué pasará con el erotismo encerrado en ese intercambio.? El erotismo informático que permite la desconexión afectiva entre personas, protege de los riesgos al que todo vínculo expone, pero también aísla de la posibilidad de vibrar emocionalmente con un otro real.

¿Uds. que opinan?

5.- BIBLIOGRAFÍA:

 

¡NOS DESPEDIMOS HASTA LA PROXIMA O HASTA LAS CHARLAS EN LA LISTA!


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