
Seminario
La ética en la integración socio educativa
de las personas con discapacidad
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etica@edupsi.com
Organizado por PsicoMundo y Fort-Da
Dictado por : Viviana Cuevas
Clase 7: La integración socio educativa líquida
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El Dispositivo de la integración socio-educativa: Lo que se silencia
Por las esclareas del silencio,
no pares…habla,
no pares, anuncia la palabra
excava dentro de las silabas…
no vaciles, no te pares,
escribe la letra de nuevoLluís Solá (1)En este último encuentro, continuaremos por ese camino que hemos intentando bordear que es el de la ética en los proceso de integración socio-educativa hoy. Hay un meloso encanto en hablar de integración de las personas con discapacidad, hablar sobre sus tratamientos, sobre los modelos de integración, hablar sobre lo que se debe hacer, delineado pasos a seguir para todos por igual. Para todos igual sin que medie una pregunta sobre cada proceso en particular. Pensar al sujeto en particular no es más que la piedra fundamental de este trabajo en integración.
Brillo y opacidad entran en un juego que las conjuga poniendo en la escena algo para interrogar: ese pasaje de una ética del sacrifico a una ética del sujeto ha sido nuestra propuesta en este recorrido.
Leer ese brillo y esa opacidad dentro del proceso de integración socio-educativa posibilita saber que en todo brillo hay una opacidad. Es precisamente ese brillo que nos lleva a interrogar un más allá. Mientras que esa opacidad nos pone ante la ruptura de los ideales.
Los escultores del brillo rompen, agujerean, desarman, atraviesan, sacan de la piedra todo aquello que no sirve. El trabajo en integración nos invita a despojar –ese trabajo- de lo que sobra. No nos ocupemos de la forma final, sino del camino a seguir para que la obra se produzca.
Entonces no solo brillo. Será el hilo de Ariadna (2) que nos llevará hacia Teseo.******
La integración es dentro de ciertos dispositivos liquida (3), veloz en su movimiento por la conquista y la desintegración, haciendo al sujeto invisible. La integración liquida viene del hecho de que los líquidos no tienen una forma, esos fluidos que están conformados de acuerdo con el contenedor en el que están contenidos, a diferencia de los sólidos que son rígidos y tienen que someterse a una fuerza de tensión para modelar las nuevas formas. Los líquidos se mueven con facilidad, son ese flujo que corre entre los dedos, eso que se fuga, que desborda o llena huecos con cierta rapidez. En ellos puede haber grietas, filtraciones. Los líquidos penetran en los lugares, en las personas, van y vienen por el capricho del mar.
Liquidez que se respira en el trabajo de hoy. Estas prácticas han lanzado al mercado una “Cajita Feliz” encerrando al proceso de integración en un protocolo sometido a la reeducación permanente. Sera un “para todos lo mismo” que genera un destino de segregado para quien no cumpla o no este dentro de los requisitos exigidos. No será cosa de entrar al paraíso así porque si!
Pero ¿quienes son estas personas que ponen en marcha estos dispositivos para vender la Cajita Feliz que tiene todo pre-visto, volviendo al proceso una pura mecánica y reeducación? El proceso de integración termina siendo un laboratorio en el cual hay Garantías en la educación, como si ello fuese posible (4).
La problemática de la integración socio-educativa enfrenta varias aristas que se entrecruzan y son difíciles de aislar para explicarlas. Pero podemos, al menos, señalar algunas:
Las obra sociales con sus trámites interminables, renovables cada año, o cada seis meses según cada obra social lo decida, el grave atraso que las mismas tienen en los pagos, sin saber nunca, el profesional, cuando y cuanto ira a cobrar por un trabajo ya realizado (5).
A estas cuestiones se agregan las instituciones (6) como parte de la trama social, con una mirada que en muchas ocasiones no se cuestiona la necesidad de integración, trabajando con una metodología limitada cuantitativa intentan abordar los fenómenos sociales y educativos que dentro de la institución se producen (7) .
El discurso docente en ocasiones da a ver que los problemas de los niños integrados son el resultado de sus deficiencias o limitaciones personales. La práctica educativa en la integración socio-educativa termina con tintes de educación especial, segregando. Como señala Gerardo Echeita el problema no es tanto la integración social-escolar en si misma, sino somos nosotros, nuestros propios límites conceptuales, nuestras capacidades para diseñar un sistema escolar que aloje las necesidades educativas de cada alumno, de un profesorado que acepte y este preparado para la diversidad. (Echeita, 1994, pag. 67)
Nivel profesional de quienes llevan adelante los procesos de integración. Encontramos un gran bache sobre cual debería ser su formación, ¿qué titulación posibilitaría al profesional realizar un proceso de integración? ¿Se requerirá de una doble titulación? o ¿Será necesaria una formación centrada en el currículo solamente? Todo ello pone en evidencia una tensión entre una formación tradicional para decirlo de alguna manera y una formación relacionada con la integración escolar-social.
La falta de formación que los programas de diversas carreras develan sobre la temática de la discapacidad es muy clara. Es muy frecuente que los jóvenes graduados en psicología, psicopedagogía y otras carreras afines se aboquen al trabajo en centros de rehabilitación, en instituciones como talleristas o acompañante terapéutico, a cargo de grupos o trabajen solos en las escuelas comunes integrando niños. Como salida laboral rápida… es rápida. Ahora sus intervenciones terminan en el sinsentido dejando fuera del sistema justamente a aquellos que debían integrar. Alejándose así de la carretera principal que implica la formación, la supervisión del caso y el análisis personal. Tres pilares fundamentales y fundantes para el trabajo.
Cuando hablamos con los profesionales que trabajan en los procesos de integración socio-educativos, ya sea en las escuelas o en los espacios de supervisión, enuncian la falta de formación o el desconocimiento de algunos aspectos de trabajo (puede ser aquello relacionado con lo curricular) como un obstáculo en el proceso.
En fin…Es un abordaje cercado por una red burocrática que se lleva a cabo en la mayoría de los casos con una formación inconclusa (8) .
Pero bien ¿a donde conduce esta situación?
La integración liquida da luz a algunos significantes como “éxito en la curación” “éxito en la integración” “profesionales todo-terreno” “trabajo fase-food”. Significantes que atraviesan el abordaje de un proceso de integración liquida. Todas formas no éticas de la integración que se manifiestan en el hoy. Formas de artilugios, trastos y artificios en los que el proceso mismo queda diluido y el lazo con el otro bañado de goce.
La integración liquida como formando parte de este hoy, donde todo discurre, se desliza sin detenerse en nada en particular, donde pareciera pasarse de una cosa a otra sin dejar huella, ni escritura.
Y esta liquidez tiene efectos sobre la práctica profesional, ¿Cómo ir de lo líquido a lo particular? Se necesita que cada uno aporte una respuesta propia para reinventar el abordaje de los procesos de integración en el uno a uno. Dar lugar a lo subjetivo con su malestar a cuestas es ya suficiente para poner en cuestión ese “para todos”.
Cuando volvemos a Freud y recordamos sus escritos, fundamento del psicoanálisis, no podemos dejar de señalar la importancia de la intervención pensada, trabajada, supervisada, para no caer en el sinsentido. Evitar intervenciones que nos hagan tropezar, resbalar en la intervención misma, produciendo iatrogénia. Con ello queremos señalar intervenciones que intentado buscar lo mejor para un paciente producen exactamente lo inverso.
A modo de conclusión
Nos vamos a posicionar en esta conclusión del lado del profesional, que hace un profesional en un proceso de integración, que camino toma es sobre aquello que venimos trabajando y desde ahí se plantea una posición ética.
El recorrido que hemos realizado pone en evidencia situaciones cuyas características difieren significativamente de los contenidos de los discursos y experiencias que se llevan a cabo con relación a la ética en los procesos de integración socio-educativa.
La integración es pensada como un proceso de complejas articulaciones entre contexto, pensamiento, acción e intereses del sistema tanto educativo como de salud que determina una cultura con un modo de actuar líquido. Con Freud venimos reflexionamos que esta dimensión del trabajo es mostrar como la equivalencia imaginaria es equivalente de lo homogéneo, y esto es algo que no tiene fundamento, es una trampa.
Entramados que hemos intentado abrir, poner sobre la mesa e ir desplegando. Dando a ver en su estofa como se entrecruzan distintos hilos: de seda, de algodón, de yute. Interpelar la ética de los procesos de integración es también exponer la diversidad de discurso, una travesía entre un discurso y otro: el de “para todos” y el de “cada uno en su particularidad”. Que no es más que una pregunta sobre la posible re-invención en el abordaje dentro del contexto.
Para unos el proceso de integración no será más que una adecuación curricular siendo lo que sigue algo que se produce por osmosis. Pero para otros el camino será muy distinto: será el espacio para dar cuenta de una apuesta no solo en cuanto a la flexibilidad y apertura, sino y especialmente una apuesta ética.
El camino es ayudar a encontrar lo propio de cada uno, que suele quedar enmarañado, deslucido, sepultado por identificaciones psíquicas, prejuicios, temores, renuncias y un gran etc. Esta apuesta no es la panacea. Pero si es un intento por acercarnos a la idea de que no puede haber un único discurso, no se puede hablar un único modo ni puede haber una única interpretación. La búsqueda de lo propio, de lo más propio, proviene del lazo con el otro.
El estado de las cosas es hoy liquida y el psicoanálisis nos ayuda a pensar una solución alternativa aun en la diversidad de la época, en favor de sostener la subjetividad que es equivalente a una vida digna. No erradicando el sentido de pertenencia porque forma parte de la subjetividad. Por lo tanto, hay que impulsar al sujeto a una posición de querer saber lo que esta en el corazón de su vida. Y esta posición no tiene que ver con una moral (9) que se propone como un mensaje universal, sino más bien es la puesta en cuestión de esta posición.
Elegir es un acto que se produce y tendrá efectos sobre el hacer. Es un momento crucial, estamos ante un cruce, según la elección que hagamos se tomara un camino u otro.
Cuando se elije algo se pierde algo. Pero la verdadera elección, el verdadero cruce es cuando producimos una elección y el camino depende de cada uno. Esta elección es del orden del deseo.
Hay un cruce para producir, no sabemos como hacer ante ese cruce, pero el trabajo que hay que hacer desde las distintas dimensiones es, precisamente, como arreglársela ante ese cruce. El cruce es de cada uno. Las elecciones son un acto y también un salto, retomando la experiencia de Julio Cesar, Lacan nos dice cruzar el Rubicon, es justamente eso: llegar al cruce y elegir.
En la práctica es con esa dimensión que nos la tenemos que ver, permitirle al sujeto llegar a su cruce, para que pueda producirse la posibilidad de una elección. Esa es nuestra responsabilidad en el abordaje.
Hay un camino posible de tomar, cada uno verá por donde llegar a su propio cruce.
Viviana Cuevas
Bibliografía
Achilli, E. (2000) investigación y formación docente. Rosario. Ed. Laborde.
Araniz Sánchez, P. (1997) Integración, segregación e inclusión. Murcia. Universidad de Murcia
Bourdieu, Pº. (1983) Campo del poder y campo intelectual. Bs. As. Folios.
Castilla, M (2000) El profesor de educación especial: ¿generalista o especialista? En Congreso Internacional IX. Mendoza. Ediunc. Argentina.
Echeita, G (1994) A favor de una educación de calidad En Cuadernos de Pedagogía, pag. 66/67
Jiménez, P (1997) La integración escolar y formación docente. Murcia. Universidad de Murcia.
Vain, P (1998) La formación docente en la educación especial entre lo pedagógico-terapéutico, el reciclaje, las condiciones de trabajo y la educación fase-food. Universidad de San Luís. Argentina.(1) Solá, L. Poema n. 1 en: Entre bellesa i dolor. Ed. Edison 62(2) Cuevas, V. (2010) Teseo y el minotauro en Peusner, P. Reinventar la Debilidad Mental. Ed. Letra Viv. Bs. As. Págs. 103 a 111
(3) Parafraseo los conceptos de la Modernidad Liquida de Zygmunt Bauman (2001) Ed. Zahar. Río de Janeiro.
(4) Al señalar esto no desconocemos la importancia que tuvo y tiene el Sistema Único de Prestaciones básicas para Personas con Discapacidad (1981 Ley 24.901), modificando la modalidad de prestación para aquellas personas sin cobertura social. Pero no solo eso; fue y es una modalidad de inserción laboral para psicopedagogos, psicólogos, técnicos en estimulación temprana e integración educativa.
(5) Sobre este punto el año pasado, en Argentina, hubo muchas dificultades que llevaron a los profesionales y a las familias de personas con discapacidad a manifestarse por los derechos cercenados.
(6) Las instituciones escolares comunes en ocasiones desconocen las leyes vigentes como Ley 1420, Ley Nacional de educación. Desconocen en su práctica lo que la Constitución Nacional establece (Art., 5, 14, 67). Desconoce las resoluciones como la n. 87/98 Acuerdo Marco para la educación especial, tan solo por nombrar algunas.
(7) La Declaración de Salamanca (1994) plantea la necesidad de crear escuelas integradoras que atiendan las características culturales de los niños, una gestión escolar más flexible diversificando la oferta educativa y reasignando recursos educativos, nuevas formas de enseñanza, flexibilización del currículo.
(8) Estas dificultades son señaladas por otros autores como Achilli (2000) Arnaiz Sánchez (1997), Castilla, M (2000)Jiménez, P y otros (1997) Vain, P Y otros (1999)
(9) Ver Clase IV- Reflexión sobre la ética y la moral.